Elegir una buena almohada es mucho más que encontrar «algo cómodo para poner debajo de la cabeza». Es garantizar una buena alineación de la columna, reducir las tensiones cervicales y mejorar la calidad del sueño.
Pero entre las formas, las densidades y los materiales (naturales o no), es fácil perderse. A continuación te explicamos cómo elegir bien… según tus necesidades.
¿Duermes boca arriba? → Lo importante es el equilibrio
En esta posición, la almohada debe rellenar el hueco de la nuca sin elevar demasiado la cabeza. Lo ideal es una almohada de firmeza media y estable, ni demasiado plana ni demasiado gruesa.
→ La mejor elección de Kipli:la almohada de látex natural, que se adapta a la forma del cuello y ofrece una buena elasticidad.
¿Duermes de lado? → Sujeción y altura
Para dormir de lado se necesita una almohada más gruesa, que rellene el espacio entre el hombro y la cabeza. Debe mantener la cabeza alineada con la columna vertebral.
→ La mejor opción de Kipli:la almohada de plumón y plumas, mullida pero flexible, ola almohada firme de látex si necesitas mayor sujeción.
¿Duermes boca abajo? → Delgadez absoluta
Es la postura más delicada para la nuca. Hay que evitar cualquier extensión de la cabeza hacia atrás.
→ La mejor elección de Kipli:la almohada de fibra vegetal (Tencel), muy suave, fina y transpirable. Permite dormir casi en posición horizontal, sin forzar las cervicales.
¿Te mueves mucho por la noche? → Adaptabilidad
Si cambias de postura con frecuencia, elige una almohada flexible y adaptable, que se ajuste a tus movimientos sin deformarse.
→ La mejor elección de Kipli:la almohada de látex equilibrada o la almohada de plumón, si te gustan los materiales maleables.
Extra: las fundas de Kipli son de algodón ecológico, lavables, sin tratamientos y transpirables.
