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Sueño profundo: ¿Cómo dormir bien por la noche sin despertarse?

Sueño profundo: ¿Cómo dormir bien por la noche sin despertarse?

Al igual que 1 de cada 4 europeos, ¿siente la falta de sueño porque tiene regularmente problemas para dormir? Te pasas horas y horas dando vueltas en la cama, viendo pasar las horas en el reloj e imaginando que el día siguiente será largo y agotador... O quizá tengas noches inquietas, preguntándote cómo poder dormir bien por la noche sin despertarse un millón de veces.¿Le resulta familiar alguna de estas situaciones? Si es así, probablemente formes parte del 21% de la población que tiene falta de sueño. Para resolver estos problemas de sueño, el primer paso es entender la causa: quizás tu colchón o tu almohada no se adaptan bien a la morfología de tu cuerpo, hace demasiado calor o demasiado frío en su habitación, o la cena fue demasiado pesada... Todos estos factores deben ser identificados y tomados en cuenta, con un objetivo claro: aumentar el sueño profundo. ¿Qué es el sueño profundo? Y sí, aquí está el tema de hoy, el sueño profundo. Corresponde a una fase de la noche en la que el sueño es especialmente reparador. El sueño profundo se opone, por tanto, al sueño ligero, que no permite tener un sueño reparador y sentirse descansado al despertar.  Este ciclo de sueño profundo corresponde principalmente a la primera mitad de la noche, mientras que la segunda mitad se dedica principalmente al sueño REM (aquel en el que tenemos nuestros sueños más bonitos y, en ocasiones, algunas pesadillas).  ¿Es tan importante el sueño profundo? La respuesta es sí, incluso es esencial. Porque es durante esta fase del sueño cuando todos los músculos del cuerpo se relajan por completo y el ritmo cardíaco y la respiración se ralentiza. El cerebro, por su parte, puede tomarse el tiempo de recargar las pilas para seguir siendo eficiente al día siguiente.  Según diversos estudios el sueño profundo también es esencial para el crecimiento del niño. Además, refuerza el sistema inmunitario y tiene un impacto directo en nuestro estrés y estado de ánimo. Función y duración del sueño profundo. Llegados a este punto, probablemente te estés preguntando cuánto debe durar el sueño profundo. Sabiendo que nuestras noches oscilan entre 7 y 8 horas, el porcentaje ideal de sueño profundo representa entre el 30 y el 40% de este tiempo de descanso.  El sueño polifásico En determinadas circunstancias de privación extrema del sueño (como en el caso de las mujeres que dan el pecho a sus bebés, las personas que trabajan de noche o los marineros en el mar), este tiempo de sueño profundo se ajustará en función de la duración total de la noche.Los tiempos de sueño de estas personas serán más cortos, pero las fases de sueño profundo representarán entre el 60% y el 70% cada vez que se duerman. Esto se llama sueño polifásico.Por lo tanto, el tiempo de sueño profundo puede ajustarse en estas circunstancias excepcionales en las que el cuerpo entra en modo de supervivencia, pero han de evitarse en la medida de lo posible.Ahora que ya hemos comprendido el interés del sueño profundo, su duración y su funcionamiento, desde Kipli te presentamos algunos consejos sobre cómo tener un sueño profundo prolongado para disfrutar de todos sus beneficios.   ¿Cómo aumentar la duración del sueño profundo? Se acabaron las interrupciones del sueño y el insomnio, se acabaron las ojeras y los bostezos en el trabajo. Consejos para mejorar tus horas de sueño profundo: Tomar un baño de agua caliente en la noche: ¡relajación total de los músculos del cuerpo garantizada! El calor del agua calma y relaja el cuerpo y permite que su temperatura baje al salir. La receta ideal para dormir rápidamente. Desconectarse de las pantallas antes de irse a dormir: aunque sea tentador dar una última vuelta por las redes sociales en la cama, la luz azul de las pantallas impide la producción de melatonina, la hormona del sueño. Así que una hora antes de acostarse, es preferible leer un buen libro, la radio o su podcast favorito, te llevarán mucho más fácilmente a los brazos de Morfeo Elige alimentos que te ayuden a dormir: para la cena, elige hidratos de carbono lentos como los cereales y las legumbres, pero también plátanos que son ricos en magnesio, un agente antiestrés que ayuda a dormir bien. Sin embargo, trate de evitar el alcohol, el tabaco y todos los estimulantes que reducen la duración del sueño. Elige la ropa de cama adecuada: no descuides el colchón, el somier o la almohada. Deben ser elegidos de acuerdo con tu morfología y sin productos químicos para mantener una habitación saludable y así reunir todas las condiciones para aumentar el tiempo de sueño. Elige materiales naturales y recurre a un colchón de látex 100% natural. Todo el equipo de Kipli está a su disposición por correo electrónico en contacto@kipli.com o por chat, así que no dude en ponerse en contacto con nosotros.

¿Cómo elegir el mejor colchón: látex natural o con memory foam?

¿Cómo elegir el mejor colchón: látex natural o con memory foam?

En este artículo responderemos a esta pregunta tan frecuente, y podrás conocer las principales características del látex natural y del memory foam, y así poder conocer cuál es el mejor colchón para ti. Quieres adquirir un nuevo colchón, y te enfrentas a un mar de ofertas, pero no lo ves nada claro, no te preocupes ¡nosotros te entendemos! Sin embargo, elegir un colchón que mejor se adapte a tus necesidades, no es tarea fácil, es importante comprender las características de cada modelo de colchón. En este artículo, te mostraremos las propiedades que tienen los colchones de látex natural y los de memory foam. Esperamos que tras leerlo puedas verlo más claro.   ¿QUÉ ES UN COLCHÓN DE LÁTEX? El látex es un material vegetal que se extrae de un árbol llamado Hevea Brasiliensis. Para fabricar un colchón, el látex natural puede ser utilizado como tal o mezclado junto a otros materiales. El látex natural Como explicamos en el párrafo anterior, el látex proviene de un árbol conocido como Hevea Brasiliensis, el cual produce una leche que puede ser extraída fácilmente sin causar efectos en el árbol. Para transformar este material en un bloque de látex, es necesario mezclarla con agentes vulcanizantes. De este modo, un colchón de látex natural está compuesto de un máximo de 97% de este material, y el 3% restante de estos agentes vulcanizantes (principalmente potasio y zinc) Hace falta, sin embargo, prestar atención a las diferentes denominaciones de los colchones de látex natural, ya que su composición suele variar. En ocasiones nos encontramos con la denominación “colchón de látex 100% natural”, este nombre exige que esté compuesto de al menos un 85% de látex natural. Esto significa que el resto de la composición puede contener materiales de origen sintético o químicos. Desde Kipli os aconsejamos prestar atención a la composición de ese denominado “látex 100% natural” para no llevarse ninguna sorpresa. Si el colchón es llamado “100% látex” quiere decir que está compuesto únicamente de látex sintético.Muchas veces este tipo de colchones cuenta con un porcentaje de látex natural (>85%), sin embargo, este sigue siendo un colchón sintético, al poseer menos del porcentaje requerido por las autoridades europeas. El colchón de látex natural Kipli, por ejemplo, está compuesto por un 0% de látex sintético o de otros materiales sintéticos. Para que el extracto de leche tome su forma sólida, el látex debe de ser mezclado con un 3% de agentes vulcanizantes, como se explicaba anteriormente. Con el fin de obtener el mejor colchón, y que además sea sano y natural. Los colchones naturales Kipli están libres de productos químicos y tóxicos.  Látex sintético En tu búsqueda de un colchón ideal, encontrarás una gran variedad de nombres de colchones sintéticos. Este tipo de colchones es fabricado a partir de látex sintético y de una mínima parte de látex natural ( alrededor del 15%). El látex sintético es un material obtenido a partir de espumas químicas con procesos petroquímicos.   ¿Qué es un colchón con memory foam? La espuma con memory foam  La espuma viscoelástica o también conocida como espuma de memory foam (memoria de forma) es producida con materiales provenientes de la petroquímica. Esta espuma permite a los colchones recoger la forma del cuerpo y absorber sus movimientos. La densidad mínima para un colchón de memory foam es de 60 kg/m3, sin embargo, para escoger el mejor colchón en cuanto a comodidad, nosotros recomendamos una densidad mínima de 80 kg/m3 para una persona que se encuentre en un peso entorno a los 70 y 100 kg. Los colchones con memory foam, aportan un apoyo correcto y permiten una buena alineación de la columna vertebral. Sin embargo, este tipo de colchón no cuenta con una buena termorregulación. Y en caso de frío este se vuelve rígido y duro, mientras que con el calor, puede comenzar a acumular humedad. La vida útil de las espumas viscoelásticas se estima entre 7 y 10 años. Dependiendo de la calidad de los materiales utilizados y de la composición, el precio varía y puede adaptarse a diferentes presupuestos.  La espuma de poliuretano  Los colchones con memory foam pueden estar hechos también de otras espumas (la capa de memory foam suele ser bastante fina y colocarse en la superficie del colchón). Está principalmente asociada a la espuma de poliuretano. La espuma de poliuretano es un material obtenido a través de la industria petroquímica donde la extraen químicamente. Algunos colchones están únicamente compuestos de este material. Esta se caracteriza por ser una espuma ligera a causa de su densidad comprendida entre 28 y 35 kg/m3. En cuanto al confort, este aporta una acogida intermedia que puede diferir en función de la densidad. La vida útil de los colchones de espuma de poliuretano es similar a la del colchón viscoelástico y bastante baja, estimada entre 7 y 10 años. A menudo de baja calidad, se consideran generalmente como el mejor colchón para presupuestos bajos.   ¿Cómo elegir el mejor colchón? Después de esta primera parte, ya sabrás más sobre la composición de los colchones de látex y de memory foam. Sin embargo, para elegir un colchón correctamente, también hay que conocer sus características. Tener en cuenta tus necesidades y sus propiedades te ayudarán a elegir el mejor colchón. Cómo elegir el nivel de firmeza ideal. Dependiendo del tipo de colchón que elija, no tendrá el mismo nivel de apoyo o firmeza. Nuestras necesidades de apoyo varían en función de nuestro peso. El confort de un colchón de memory foam depende de su densidad. Cuanto mayor sea la densidad del colchón, expresada en kg/m3, más firme será. Para un apoyo adecuado, te aconsejamos que elijas este modelo con memory foam con una densidad de al menos 60 kg/m3. Dentro de este grupo, encontrarás diferentes densidades en función del nivel de firmeza que desee. En los colchones de látex natural, la densidad también influye en el nivel de confort. Por ejemplo, si prefieres un tacto suave, te recomendamos escogerlo con una densidad de unos 65 kg/m3. Para un tacto más firme, elige una densidad de 80 kg/m3 o más.  También puedes escoger colchones reversibles con 2 niveles de firmeza para poder ajustarse al máximo a tus preferencias. Por ejemplo, el colchón Kipli 100% de látex natural tiene dos caras con densidades diferentes (65 y 85 kg/m3).   ¿Cómo elegir el mejor colchón según el confort? Independencia de lechos Todos soñamos con pasar una noche reparadora y despertarnos en plena forma. Pero, ¿qué puede ser más desagradable a despertarse en mitad de la noche por los movimientos de nuestra pareja? Para evitar este tipo de problemas (y seguramente de discusiones), te aconsejamos que elijas un colchón con buena independencia de lechos. La función del memory foam es seguir la forma del cuerpo y absorber los movimientos. Por lo tanto, los colchones viscoelásticos ofrecen un buen nivel de independencia. La espuma de poliuretano, en cambio, tiene una independencia más limitada para dormir. Los colchones de látex natural son conocidos por su elasticidad. Este material también proporciona una buena independencia de lechos para dormir, para que no os molesten los movimientos del otro. Transpirabilidad  Los colchones de memory foam están hechos de espuma viscoelástica que a veces se mezcla con espuma de poliuretano. Sin embargo, estas espumas son petroquímicas y no suelen ser muy transpirables. De hecho, retienen el calor y pueden proporcionar sensaciones desagradables durante la noche. Este tipo de colchón no es recomendable si se suda fácilmente por la noche.  El látex natural tiene la ventaja de ser un material naturalmente transpirable. Su estructura de panal y sus propiedades naturales evitan la acumulación de calor. Con un colchón de látex natural, obtendrá el mejor colchón en términos de transpirabilidad.  ¿Cómo son tratados los diferentes tipos de colchones?Para mantener alejados de las bacterias o los ácaros del polvo, los colchones de espuma viscoelástica suelen someterse a tratamientos, ya que estas espumas no tienen características naturales. Estos tratamientos suelen ser químicos y pueden ser perjudiciales para la salud, ya que liberan COV (compuestos orgánicos volátiles), que son en parte responsables de la contaminación en interiores. Tampoco son recomendables los tratamientos contra el fuego porque su composición suele ser objeto de polémica.  En cuanto a los colchones de látex natural, la transpirabilidad de este material crea un entorno que evita la proliferación de bacterias o ácaros. El látex natural es por tanto una material naturalmente anti-ácaros y anti bacteriano. ¿Cuánto es la vida útil del colchón de látex natural? ¿y con memory foam? Cuando uno busca comprar un colchón, se da cuenta rápidamente de que hay una amplia gama de precios. Sin embargo, un colchón es una inversión y elegir un colchón a precio reducido no significa que vaya a ser el mejor colchón a largo plazo. En efecto, estos colchones de baja calidad se estropean rápidamente y obligan a renovar su cama usualmente. No estamos seguros de que esta sea la mejor solución… Como se ha dicho anteriormente, los colchones de espuma viscoelástica (o memory foam) tienen una vida útil estimada de entre 7 y 10 años. Sin embargo, los colchones de látex natural son más duraderos debido a la calidad del material. Por ejemplo, el colchón de látex natural Kipli tiene la certificación CATAS, lo que significa que, incluso después de 10 años de uso el colchón sólo pierde el 1% de su altura. Esto significa que un colchón de látex 100% natural tiene una vida útil más larga, de hasta 15 años. Otro criterio que influye en la vida útil de un colchón es: su transpirabilidad. Cuanto menos transpirable sea un colchón, más humedad retendrá del aire y más fácil será la aparición de moho.  Por último, si elige un colchón de baja calidad con una composición de baja calidad, se hundirá rápidamente, reduciendo así su vida útil. Impacto ecológico Hoy en día, no podemos seguir ignorando lo que ocurre en el mundo y el impacto medioambiental de nuestros patrones de consumo. Este es un tema que surge con frecuencia y la compra de un colchón también debe tener en cuenta este criterio ecológico.  Las espumas viscoelásticas y de poliuretano se fabrican con productos petroquímicos, una industria altamente contaminante. Estos colchones sintéticos y tratados químicamente liberan COV (compuestos orgánicos volátiles) que contribuyen a la contaminación de nuestros interiores. Además, al final de su vida útil, estos colchones apenas se reciclan y el impacto medioambiental vuelve a ser muy grande. Para hacer una compra respetuosa con el medio ambiente, te aconsejamos que elijas colchones naturales. Su composición y fabricación garantizan el respeto a la naturaleza. Si eliges un colchón de látex natural, debes saber que al final de su vida útil es completamente biodegradable.   Conclusión Esperamos que este artículo te haya ayudado a poder diferenciar las características de los colchones de espuma con memoria y los colchones de látex. Ahora tienes todo lo que necesitas para elegir correctamente tu futuro colchón. Quedamos a tu disposición para cualquier consulta por teléfono en el +34 919 01 01 75 o también puedes escribirnos por correo electrónico en contacto@kipli.com.      

El sueño es aliado de tu memoria

El sueño es aliado de tu memoria

¿Sabías que el sueño juega un papel fundamental para tu memoria y tu estabilidad emocional? La mayoría de las personas saben que la calidad del sueño afecta frecuentemente su humor. Pero, ¿de verdad estamos conscientes del impacto que tiene la calidad de nuestro descanso a corto o largo plazo en la consolidación de nuestra memoria?   Pasamos un tercio de nuestra vida en nuestras camas. Pero, con el ritmo de vida que tiene nuestra generación, las personas sacrifican sus horas de sueño para ser más productivas, o para hacer cosas que no se pueden hacer durante el día. Pasar las noches viendo películas y series puede ser divertido, pero la frase "dormiremos cuando estemos muertos" no debería ser una regla en nuestras vidas. Para poder aprovechar al máximo estos días hay que respetar nuestros ciclos de sueño, y para ello una buena cama, y un buen colchón, es indispensable. Nuestros días están determinados por un ritmo, impuesto por la presencia y ausencia del sol. Y nuestro cerebro pasa por un ciclo similar durante la noche, en el que funcionan diferentes partes de nuestro consciente y nuestro subconsciente. Nuestro sueño se divide en varios ciclos, y cada ciclo de sueño dura aproximadamente 90 minutos. Sueño NREM y REM En una noche de sueño promedio, de 8 horas, una persona tiene entre 4 y 6 ciclos de sueño. A lo largo de estos ciclos atravesamos dos etapas diferentes y muy importantes: la etapa NREM y la etapa REM, la primera suele corresponder al 75% de nuestras noches, pero al final de la noche nuestro cerebro se activa poco a poco y aumenta la fase REM. Al final de la noche comenzamos a segregar corticotropina, una hormona del estrés, que prepara a nuestro cuerpo para entrar en estado de vigilia.   Ciclos del sueño Nuestras noches comienzan con la etapa NREM, pasamos por un proceso de sueño ligero y lento, este es el período en el que el cuerpo aún está consciente de su entorno, podemos creer a menudo que aún estamos despiertos, pero es la primera fase que atravesamos cuando nos dormimos. En esta etapa solemos mezclar sensaciones externas con sueños. Una de las experiencias más habituales es la sensación, sueño, de una caída que a veces nos hace despertar. Cuando comenzamos a quedarnos dormidos nuestra conciencia es capaz de reconocer el espacio que nos rodea, pero poco a poco comenzamos a perder esta noción. El uso de una buena cama es fundamental en esta fase para que te puedas dormir sin problemas, ya que existen factores externos que pueden interrumpirla fácilmente. A esta fase le sigue un sueño lento y profundo. Los sueños de esta fase están relacionados principalmente con nuestra vida diaria, nuestras experiencias y pensamientos recientes. Gracias a esta parte del sueño logramos consolidar estas experiencias. Seguida así de un sueño profundo y reparador, llegamos a una de las etapas más importantes de la noche. Es en esta etapa que el cuerpo se recupera. Nuestra temperatura corporal baja y nuestra actividad cerebral también disminuye. Finalmente al final de la madrugada llegamos a la etapa más larga de la fase REM, la fase más conocida porque se caracteriza por una alta actividad cerebral, y esto conduce a más sueños. Estos sueños juegan con las nociones y percepciones que tenemos del mundo y de la realidad, suelen ser sueños muy simbólicos. Gracias a estos tipos de sueño, “sueño ligero lento”, “sueño profundo lento (muy recuperador)” y “sueño paradójico” (REM), nuestro cuerpo y nuestro cerebro son capaces de descansar, pero también de consolidarlo. que vivimos durante el día. Gran parte de estos ciclos dependen de condiciones externas que determinan nuestro sueño. Especialmente al comienzo de la noche. Estas diferentes fases no solo sirven para la recuperación de nuestro cuerpo, sino también para la estabilidad de las condiciones emocionales y cognitivas de nuestra vida psicológica. La importancia de las fases del sueño en la memoria Estas dos fases, NREM y REM, juegan así un papel fundamental en la consolidación de nuestra memoria. Es a través de estos pasos cíclicos que podemos desarrollar y consolidar nuestra memoria a largo plazo.   ¿Cómo consolidamos la memoria mientras dormimos? Cuando dormimos pasamos por varios procesos de consolidación. Se podría decir que nuestro cerebro empieza a revisar nuestro día, como si fuera un libro, y consolidamos tanto nuestra memoria explícita como nuestra memoria implícita. La memoria explícita se refiere al almacén consciente de informaciones, eventos, situaciones y experiencias específicas. Esta primera se divide en dos, la memoria episódica, vinculada a los hechos y episodios de nuestra vida, y la memoria semántica, formada por toda la memoria explícita que no está directamente vinculada a nuestra biografía o nuestras experiencias. Podemos decir que esta también incluye la información retenida o aprendida fuera de nuestra propia experiencia física, a través de la lectura, un curso, etc. La segunda, la memoria implícita, está relacionada con un proceso de memoria inconsciente, directamente relacionada con nuestra cognitividad y nuestras habilidades motoras. Nos permite actuar y realizar nuestras tareas diarias sin necesidad de pensar en ello, por lo que nos referimos a “habilidades”, como escribir, hablar, andar en bicicleta, cepillarnos los dientes, caminar. La privación del sueño REM tiene un impacto muy fuerte en el estado de ánimo, pero cuando se trata de la privación total de nuestros ciclos de sueño encontramos problemas cognitivos, podemos tener problemas de expresión, podemos sentir que olvidamos palabras, incluso podemos interrumpir la consolidación y retención de la información aprendida durante el día. Se reconoce en varios estudios que la falta de un buen sueño interfiere con la mejoría de condiciones si se padece depresión o ansiedad. Las personas que sufren de trastorno de estrés postraumático o depresión mejoran sus síntomas cuando mejoran sus ciclos de sueño. La consolidación de la memoria de hechos y experiencias recientes permitirá un cambio positivo de nuestra percepción del mundo, tanto a corto como a largo plazo. El sueño reparador posibilita hoy la estabilidad emocional y la resistencia de nuestras capacidades cognitivas y motoras, gracias a estos procesos de consolidación de nuestra memoria a largo plazo. Esto conduce a una vida mejor, una mejor salud física y psicológica. Entonces, ¿qué se debe tener en cuenta para dormir bien? Homeostasis: la clave está en tu colchón, de látex. Para poder pasar por todas estas fases y poder contar con un sueño reparador debemos dormir en un entorno ideal. La homeostasis es posible gracias a factores externos y a los ritmos circadianos de nuestro cuerpo. Cuando dormimos, nuestro cuerpo intenta reducir su temperatura para garantizar todas las funciones de nuestro cuerpo y alcanzar una temperatura óptima que nos permitirá alcanzar nuestros ciclos de sueño. Pero si el cuerpo no puede encontrar esta temperatura, nos despertaremos e interrumpiremos nuestro sueño. Es por esta razón que el entorno en el que dormimos es clave para asegurar la calidad de nuestro sueño. Una de las cosas imprescindibles a la hora de dormir es el uso de un buen colchón que respete el proceso natural de nuestro cuerpo. Al evitar la sudoración y permitir la circulación del aire a nuestro alrededor, estamos cuidando de nuestra salud, tanto mental como física. El látex natural es transpirable, asegura comodidad y un ambiente ideal. Mediante el uso de un colchón de látex 100% natural podrás darle a tu cuerpo la posibilidad de seguir su ritmo de forma natural, en un entorno natural. Es por ello que te recomendamos que utilices un colchón de látex natural. Porque al elegir un colchón de látex estarás cuidando tu memoria, y tu vida. Si quieres saber más sobre los colchones de látex natural lee nuestro artículo sobre las ventajas e inconvenientes de comprar un colchón de látex natural.  El equipo Kipli.