Las pruebas realizadas por la entidad certificadora LGA garantizan que el látex presente en el núcleo de látex natural del sofá solo pierde un 1 % de su altura tras 10 años de uso.
Un auténtico remanso de comodidad
«Es el sofá de mis sueños. Es muy mullido y súper práctico como cama supletoria; todo el mundo me habla de él cuando lo ve. Además, la madera le da un toque muy elegante».