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¿Qué cortinas elegir para el dormitorio? - Kipli

¿Qué cortinas elegir para el dormitorio?

¿Cómo encontrar los modelos de cortinas adecuados para el dormitorio?

Las cortinas son elementos decorativos que, además, protegen la intimidad y que se pueden encontrar en todas las estancias de la casa, siendo casi imprescindibles en un dormitorio. Las hay de todo tipo, ya sea en cuanto a colores, grosor, materiales, dimensiones, etc. Por eso, no siempre sabemos cómo elegir bien las cortinas entre todos los modelos disponibles.

A continuación te ofrecemos algunos consejos e ideas para encontrar las cortinas ideales en función de la ubicación de la habitación, las necesidades y los gustos de cada uno.

Elegir entre cortinas opacas y visillos

Dentro de la gama de cortinas, existen dos grandes categorías: las cortinas opacas y las cortinas de gasa. Ambas pueden encajar en un dormitorio. La elección depende, ante todo, de la luminosidad y la intimidad. Para ocultar perfectamente la luz y dormir en una habitación completamente a oscuras, sin duda hay que optar por las cortinas opacas con capacidad de oscurecimiento. Sin embargo, para dejar entrar la luz natural durante el día, las cortinas de gasa son mucho más adecuadas. Esto resulta aún más interesante cuando el dormitorio no tiene vecinos frente a él y las contraventanas o las persianas permiten mantener una luminosidad mínima durante la noche.

Estos dos tipos de cortinas tienen, por tanto, sus propias ventajas. Entonces, ¿por qué no combinarlas? De hecho, se puede optar por colocar dos barras: una con cortinas opacas y otra con visillos. De esta forma, se puede cerrar una u otra en función de la luz que se quiera dejar entrar y de la intimidad que se necesite.

Elegir una cortina sola o dos cortinas

Una vez elegido el tipo de cortina, hay que decidir si se opta por una sola cortina o por una a cada lado de la ventana, teniendo en cuenta que ambas se unirán en el centro una vez cerradas. Esto depende, ante todo, de la anchura de la ventana: en el caso de una ventana estrecha, no tiene sentido optar por dos cortinas, ya que esto sobrecargará la estancia. En cambio, para un ventanal, por ejemplo, se recomienda colocar dos cortinas. Esto no solo decorará la habitación, sino que también resultará más práctico a la hora de cerrarlas y ajustar su posición en función de la luz del sol y de las vistas.

Presta atención a la parte superior de la cortina

El remate de la cortina es la parte que se introduce en la barra. Los hay de todo tipo, siendo los más comunes los de ojales y los de anillas. Estos remates tienen la ventaja de que pueden ser tanto modernos como rústicos, discretos o más extravagantes, etc. Además, permiten abrir y cerrar la cortina con facilidad, ya que el remate se desliza fácilmente a lo largo de la barra.

Cuando se busca más elegancia y una bonita armonía en el dormitorio, se puede optar por una cortina con fruncidos o volantes. Aportan un aspecto elegante, a la vez que discreto. En la misma línea, también están las cortinas con pliegues planos, que no llevan ganchos ni ningún sistema de guía específico, ya que la barra se pasa por un pliegue de la tela. Se trata de un tipo de remate que suele encontrarse en las cortinas de gasa, pero hay que tener en cuenta que no permite abrir ni cerrar la cortina. Por lo tanto, debe elegirse para una cortina de dormitorio que esté destinada a permanecer cerrada en todo momento.

Por último, en un dormitorio, las cortinas ligeras con presillas también quedan muy bien, ya que aportan elegancia e incluso un toque romántico. Pero cuidado: las presillas dejan un pequeño hueco por el que puede entrar la luz en el dormitorio principal o en el de los niños.

Elegir el estilo de las cortinas del dormitorio

Una vez analizados los principales aspectos prácticos, es el momento de centrarse en la decoración. El color, los tejidos y los estampados de las cortinas del dormitorio dependen de varios criterios:

  • los colores actuales de la habitación (paredes, muebles, ropa de cama, etc.), ya que se puede optar por un color que contraste con el resto de la estancia o, por el contrario, crear un estilo armonioso jugando con una gama de tonos similares;
  • el ambiente que queremos crear en la habitación, teniendo en cuenta que los tonos claros y las telas vaporosas aportan suavidad, mientras que los colores más oscuros crean un espacio acogedor;
  • el estilo decorativo de la estancia, ya que, por ejemplo, una cortina de lino beige quedará perfecta en un dormitorio con una decoración natural, mientras que un modelo de terciopelo de colores combinará muy bien con un estilo barroco;
  • la superficie y el volumen de la habitación, ya que, para ganar espacio visualmente, las cortinas ligeras en tonos pastel siguen siendo la mejor opción, y cuando la habitación tiene el techo bajo, las rayas verticales aportan además una sensación de altura;
  • los ocupantes de la habitación, ya que las cortinas estampadas quedan perfectamente en una habitación de bebé o de niño, mientras que los modelos lisos son más adecuados para un dormitorio principal o una habitación de adolescente (aunque los estampados pueden aportar alegría y estilo a una habitación con paredes lisas y una decoración minimalista).

Así pues, hay una serie de consejos que conviene seguir a la hora de elegir las cortinas del dormitorio, pero, al igual que en cualquier estancia, cuando se trata de decorar, los gustos y los colores son cosa de cada uno. Lo importante es evitar recargar la estancia, para conseguir mantener o crear ese ambiente relajante que permita disfrutar de un buen descanso.

Optar por una cortina térmica y/o acústica

Aparte de las cortinas clásicas, que sirven para decorar y ocultar, existen cortinas diseñadas para proteger una estancia del calor y del frío. Son las llamadas cortinas térmicas. Se pueden colocar tanto en un dormitorio como en un salón, o en cualquier lugar de la casa. Pero, ¿cómo funcionan? Sencillamente, filtrando los rayos del sol, lo que permite mantener una temperatura más agradable. Por supuesto, no sustituyen a unas paredes y ventanas bien aisladas, pero resultan eficaces de todos modos. Por ejemplo, se pueden elegir de fibras sintéticas o de lana, así como en una gran variedad de colores.

Para una habitación situada en una zona ruidosa, como junto a una calle muy transitada, existen cortinas acústicas. No todas ofrecen el mismo rendimiento, pero con cortinas de calidad se puede esperar reducir el ruido percibido en el interior de la habitación hasta en 15 decibelios. Se trata de una ventaja nada desdeñable para conciliar el sueño más rápidamente y disfrutar de un descanso más tranquilo. Pero, una vez más, si las molestias son importantes, habrá que revisar el aislamiento acústico general de la vivienda para garantizar la tranquilidad.

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