La compra de la cuna y el colchón destinados al descanso y al sueño de un bebé es un acto y una decisión que no debe dejarse al azar ni a la negligencia. De hecho, tu hijo, durante los primeros meses de su vida, pasará mucho tiempo en su cuna, durmiendo, descansando, jugando, soñando y despertándose mientras observa el mundo que le rodea.
De esta constatación se deriva la obligación de garantizar al bebé un colchón saludable, sobre el que pueda desarrollarse con total seguridad y con un confort óptimo. Esta seguridad no se limita al riesgo de caídas o accidentes, sino que también debe incluir la seguridad de su salud a largo plazo.
La importancia de este criterio sanitario pone de manifiesto las grandes diferencias de composición que existen entre los colchones de espuma sintética para bebés y niños pequeños y los fabricados con materiales naturales y ecológicos. Por ello, te ofrecemos orientación para que tomes la mejor decisión posible, prestando una atención aún más rigurosa que la que se dedica a la hora de elegir un colchón para adultos.
Los diferentes tipos y modelos de colchones para bebés
En el mercado encontrarás tres grandes tipos de colchones destinados al descanso del bebé: los colchones de muelles, los colchones de espuma sintética y los colchones de materiales naturales, como el látex natural, la fibra de coco, el algodón o el bambú.
Empecemos por descartar de inmediato los colchones de muelles de la lista de opciones posibles. Estos no ofrecen ninguna ventaja especial para la comodidad de los bebés y, además, pueden plantear dudas sobre si es adecuado exponer a un bebé a una cantidad tan elevada de metal. Además, los colchones de muelles rara vez cuentan con una funda extraíble, lo cual, como veremos más adelante, debe ser un requisito imprescindible para la comodidad y la higiene.
En cuanto a los colchones de espuma sintética, ya sean de espuma de poliéter, de poliuretano o de memoria de forma, nos parece imprescindible destacar, en primer lugar, el carácter petroquímico de sus procesos de fabricación. ¿Sabías que algunas espumas sintéticas pueden contener más de cincuenta sustancias químicas? ¿Te parece bien que tu bebé pase tanto tiempo en una cama cuyo colchón supone un riesgo para su salud?
Los productos y aditivos químicos utilizados para fabricar los colchones de espuma liberan al aire moléculas extremadamente volátiles y potencialmente irritantes para los ojos y la piel de los bebés, los niños y también los adultos, que pueden provocar asma y eccema. Además, cuando veas las indicaciones «antiácaros» o «antibacteriano» asociadas a un producto de espuma sintética, debes saber que estas propiedades también se deben a un tratamiento químico, aplicado para compensar la escasa transpirabilidad de los colchones de espuma.
En estas circunstancias, es evidente que la categoría de colchones de materiales naturales es la que cuenta con la opinión favorable del ámbito de la pediatría, ya que combina la calidad de fabricación, la comodidad para el bebé y la garantía de mantener un entorno saludable. Por eso, el resto de esta página se dedicará a los colchones de látex natural y otros materiales naturales, con el fin de ayudarte a elegir el mejor colchón natural para tu bebé.
Dimensiones, densidad y transpirabilidad de los colchones para bebés
Las dimensiones de un colchón para bebé deben coincidir con las de la cuna. No debe quedar ningún hueco entre los bordes de la cuna y el colchón para evitar que el bebé quede atrapado en ese hueco.
Las medidas más habituales son: 60 x 120 cm, 70 x 140 cm y 80 x 160 cm, con un grosor recomendado de unos 10 cm. Estas medidas están estandarizadas, por lo que no tendrás ningún problema para encontrar una cama adecuada.
¿Qué densidad hay que elegir para un colchón de bebé? La respuesta a esta pregunta es optar por un colchón cuya densidad sea superior a 50 kg/m³, para evitar que el colchón se hunda a medida que el bebé va ganando peso. Cabe recordar que la densidad de un colchón se refiere a la cantidad de material presente en él y es un indicador de calidad en cuanto a su vida útil. Un colchón puede tener una densidad elevada sin por ello ser duro. Sin embargo, un colchón para bebés debe ser duro, para evitar que el bebé quede envuelto por el colchón, teniendo en cuenta que la sensación que tienen los bebés no es la misma, debido a su escaso peso.
También nos parece fundamental abordar el tema de la transpirabilidad de los colchones. La buena transpirabilidad natural de un colchón y de su funda permite una circulación del aire que garantiza un confort térmico de calidad y constituye una solución natural contra la proliferación de ácaros y bacterias, algo que solo se consigue eligiendo un colchón de látex natural. De hecho, la transpirabilidad de los colchones de espuma es muy baja, por lo que requieren un tratamiento artificial y químico.
Los colchones de materiales naturales
Elegir un colchón natural para tu bebé es, por tanto, la mejor opción para aprovechar todas las ventajas y beneficios de los materiales naturales. Los colchones de látex natural son los que mejor ilustran las ventajas de esta elección, a un precio asequible si se tiene en cuenta la vida útil del producto y la seguridad que ofrece para la salud de tu hijo.
Las principales cualidades de los colchones 100 % de látex natural son el confort térmico (gracias a la inigualable transpirabilidad del látex), una excelente durabilidad y la posibilidad de que los padres vean a su bebé dormir en un entorno saludable, sin residuos de pesticidas ni fertilizantes y sin emisiones de sustancias químicas.
Es imprescindible elegir un colchón que lleve la indicación «100 % látex natural», ya que es la única que garantiza la presencia de un material verdaderamente natural en la ropa de cama para bebés. De hecho, algunos fabricantes se aprovechan de la legislación, que permite fabricar colchones con menos del 85 % de látex de lahevea. Los modelos de colchones de látex denominados «látex auténtico» o «látex puro» no son productos eficaces frente al riesgo para la salud, ya que contienen látex petroquímico. En este sentido, la mejor forma de acertar en la elección es optar por una marca que ofrezca la certificación de látex 100 % natural, como la etiqueta Eurolatex, así como tejidos ecológicos.
Por último, dado que el objetivo es ofrecer a los más pequeños un producto ideal y cómodo, asegúrate de elegir un colchón de látex natural cuya funda sea extraíble y fácil de lavar. Es preferible que elijas una marca que ofrezca un modelo de colchón con funda de algodón ecológico, como es el caso de la marca Kipli, por ejemplo.
Lo que hay que recordar
El colchón ideal para ofrecer a un bebé la calidad que se merece debe ajustarse a las dimensiones exactas de su cuna y tener un grosor de entre 8 y 12 cm. Debe contar con una funda extraíble y fácil de lavar, a ser posible de algodón ecológico.
La prioridad de los padres debe serofrecer al bebé un lugar para dormir saludable y sin riesgos para la salud. Por eso, se recomienda invertir lo necesario y elegir un colchón para bebé de bambú, de fibras de coco o de látex 100 % natural.
Comprueba también si hay sellos y certificaciones que garanticen la calidad del látex y opta, preferiblemente, por modelos de fabricación europea.
Te recomendamos estas otras páginas:
- ¿Qué tamaño de colchón elegir?
- Comparativa de colchones
- ¿Qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de elegir el mejor colchón?
- Cómo elegir la firmeza de un colchón
- Cómo elegir un colchón para el dolor de espalda
- ¿Qué colchón para niños elegir?
- ¿Qué marca de colchón elegir?
- ¿Qué tamaño de colchón elegir?
- ¿Cómo elegir un colchón natural?
- ¿Cómo elegir un colchón de látex ecológico?
