Ya no es ningún secreto: los productos de limpieza comunes que compramos en los supermercados o en las tiendas de descuento son, en su mayoría , corrosivos, irritantes y perjudiciales para nuestra salud, la de nuestros hijos y el medio ambiente. Por no hablar de los riesgos de accidentes domésticos relacionados con la ingestión de productos peligrosos como la lejía o los productos cáusticos. De hecho, los distintos confinamientos han contribuido al aumento de los accidentes por exposición a diversos irritantes en Francia, ya que la COVID-19 ha disparado las ventas de productos de limpieza desinfectantes.
Compuestos orgánicos volátiles en nuestros hogares
El uso de este tipo de productos de limpieza también altera la calidad del aire. De hecho, los productos de limpieza habituales contienen sustancias volátiles (denominadas COV). A este respecto, ¿sabías que el aire interior está, de media, entre 5 y 7 veces más contaminado que el aire exterior? La culpa la tiene la acumulación de estos compuestos orgánicos, que también se encuentran en las pinturas, los muebles nuevos o incluso en los humos de la cocina. Así, un estudio dela ADEME demuestra que el 91 % de los productos de limpieza analizados emiten formaldehído, una sustancia reconocida como cancerígena según la IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer). Por desgracia, la lucha contra las sustancias indeseables es compleja. La lista de ingredientes que componen los productos de uso doméstico es difícil de descifrar y los nombres de los ingredientes peligrosos son, en su mayoría, desconocidos para el gran público. Asimismo, los fabricantes redoblan su imaginación para convencer a los consumidores de la inocuidad de sus productos, destacando en la publicidad conceptos como «natural», «sensible» u otros similares.
Efectos devastadores sobre la salud de los jóvenes
Lo que más temen las asociaciones de consumidores, como UFC-QUE CHOSIR, es el «efecto cóctel». De hecho, hoy en día se desconocen los efectos a corto y medio plazo que tienen las mezclas de estos componentes químicos sobre nuestra salud y la de los más jóvenes.Tras limpiar la casa, estas sustancias químicas acaban en las aguas residuales domésticas. A continuación, provocan no solo contaminación atmosférica, sino también del agua y del suelo, lo cual es catastrófico para el medio ambiente y, más concretamente, para la salud de nuestros hijos, nuestras tierras, nuestros ríos y nuestros océanos.
Quien puede lo más, puede lo menos…
Sin embargo, para desinfectar, limpiar y abrillantar, existe una gran variedad de productos naturales que no contienen ni disruptores endocrinos ni sustancias químicas. Si nos tomamos el tiempo de interesarnos por la limpieza ecológica, nos damos cuentade que es fácil elaborar uno mismo productos de limpieza ecológicos. Además, ¡adoptar la limpieza ecológica permite ahorrar mucho dinero a lo largo de un año!
De hecho, cuantos menos ingredientes utilices para elaborar tus productos de limpieza, ¡mejor será la calidad del aire interior! Con cuatro o cinco productos básicos, como el bicarbonato sódico, el jabón de Marsella, el vinagre blanco o un frasco de aceites esenciales, y unas cuantas buenas recetas básicas, ya puedes elaborar detergente para la ropa, lavavajillas, un producto para abrillantar las ventanas o incluso limpiar todos los suelos de tu casa. Estos productos se pueden comprar fácilmente (y además a granel, si lo deseas) en la mayoría de las tiendas ecológicas o supermercados. ¡Despídete de la lejía, los fosfatos y los terpenos, y prueba las recetas que te proponemos a continuación!En resumen, para hacer la limpieza a fondo, basta con imitar a nuestras abuelas y simplificarnos la vida al máximo: «Less is always more»…
El detergente casero, pan comido
¿Sueñas con un detergente eficaz que, al mismo tiempo, deje un aroma sutil en tu ropa? Aquí tienes una receta extraída del libro «Labo zéro conso», publicado por la editorial Eyrolles.
Ingredientes (para un bidón de 2 litros): 15 gotas de aceite esencial de tu elección (lavanda aspic, lavandín, árbol del té...), 50 gramos de jabón de Marsella rallado (o virutas de jabón de Marsella, preferiblemente con aceite de oliva), 2 cucharadas soperas de bicarbonato sódico, 1750 ml de agua.
Lleva el agua a ebullición. En un cuenco grande de metal o cristal, mezcla con cuidado el agua hirviendo con las virutas de jabón y el bicarbonato. Deja que se enfríe (la mezcla se solidificará). A continuación, bate la mezcla con una batidora de mano y vierte el detergente en un bidón vacío. Añade unas gotas de aceite esencial, cierra el tapón y agita el detergente durante unos segundos. Utiliza un vasito de este detergente casero para una colada completa. Agita el bidón antes de cada uso.
¡La piedra de arcilla blanca, el limpiador multiusos!
La piedra de arcilla, un auténtico producto de limpieza que desengrasa, pule y da brillo, se puede utilizar en todo tipo de superficies para una limpieza fácil, minimalista y respetuosa con el medio ambiente. No, no es otra promesa comercial más; verás que limpiar y fregar todo con un solo producto natural es totalmente posible y muy fácil.
Tiempo de secado: 2 días
Ingredientes para un tarro de 35 cl:· 100 g de arcilla blanca,· 50 g de jabón negro,· 50 g de bicarbonato sódico,· 35 gotas de aceite esencial de limón o de árbol del té,· 60 g de agua.
En un bol adecuado para ello, mezcla todos los ingredientes hasta obtener una especie de pasta espesa. Vierte esta pasta en un tarro de cristal con tapa, ciérralo herméticamente y déjalo endurecer a temperatura ambiente durante unos 2 días. La mezcla se espesará y se secará un poco. Para aplicar la piedra de arcilla, basta con hacer un poco de espuma con la piedra utilizando una esponja o un paño húmedo y, a continuación, aplicarla sobre la superficie que desees limpiar. Una vez finalizada la operación, puedes aclarar la superficie con agua y, si es necesario, pasarle un paño seco.
Nota: La piedra de arcilla sirve para limpiar la bañera, los azulejos, las juntas del cuarto de baño y los muebles de jardín de plástico, pero también metales como la platería, el acero inoxidable y toda la grifería. ¡Con un cepillo, también puedes usarla para limpiar las suelas de tus zapatillas!
