Cuando nos fijamos en los colchones, es habitual tener en cuenta únicamente el núcleo: de látex natural, espuma sintética o muelles. Sin embargo, un colchón está compuesto por capas adicionales que recubren su núcleo: el relleno y la funda. El relleno determinala sensación de acogida que se percibe al entrar en contacto con el colchón. Responde a diferentes necesidades y debe elegirse con cuidado para que se adapte, entre otras cosas, a tus preferencias. Para saber más sobre el diseño de los colchones, es necesario comprender la importancia de la elección de los materiales que componen cada una de sus capas.
Para la fabricación del relleno se utilizan diversos materiales sintéticos o naturales. ¿Cómo elegirlos? ¿Qué rellenos son los más recomendables en función de tu clima? ¿Qué sensibilidades y necesidades fisiológicas hay que tener en cuenta a la hora de elegir tu colchón? Respondemos a todas estas preguntas detallando los diferentes tipos de relleno que existen en el mercado y las necesidades a las que responden.
El relleno del colchón: definición
Un colchón está compuesto por un núcleo recubierto por un relleno y una funda. El relleno determina la sensación que se percibe al tumbarse en la cama: blando, firme o tónico. El relleno del colchón también está diseñado para regular la temperatura y la humedad, con el fin de garantizar la comodidad del usuario y la durabilidad del colchón. Por lo tanto, a la hora de elegir tu colchón, debes tener en cuenta diferentes parámetros para seleccionar el relleno más adecuado a tus necesidades:
- el clima de tu región (frío, cálido, templado, húmedo);
- nivel de humedad en tu vivienda;
- sudoración corporal (ligera, excesiva, etc.).
El acolchado de un colchón no debe superar los 2 o 3 cm para evitar que se hunda con el paso del tiempo. De hecho, al ser menos denso que el núcleo del colchón, el acolchado tiene una resistencia mecánica menor que este.
Los materiales utilizados en el relleno de un colchón
El relleno de los colchones puede basarse en el uso de materiales sintéticos o naturales. Dependiendo de si el colchón es de gama básica o no, los fabricantes pueden ajustar la densidad de los distintos materiales utilizados para dar más firmeza y resistencia al relleno. Al igual que el núcleo del colchón, el relleno puede estar compuesto por materiales naturales, sintéticos o una combinación de ambos.
Los rellenos naturales para colchones
Los rellenos naturales para colchones pueden proceder de productos vegetales (principalmente fibras) o de origen animal (pelo, lana, crin). Son muy apreciados por su bajo impacto medioambiental.
La lana de oveja
La lana se utiliza en el relleno de los colchones por su funciónde aislante térmico y por la acogida mullida que proporciona. Por ello, la lana se suele incorporar en los colchones reversibles. De hecho, dado su elevado poder térmico, resulta más adecuada para el invierno. La densidad de este material permite ofrecer al durmiente una acogida firme.
La fibra de bambú
Si buscas una acogida mullida, las fibras de bambú garantizan una sensación de suavidad al tacto. La fibra de bambú utilizada en el relleno de los colchones es hipoalergénica y posee propiedades antibacterianas y antiácaros. Gracias a su estructura entrelazada, las fibras de bambú garantizan la ventilación y la transpirabilidad del colchón. Por ello, este material es ideal para climas cálidos o en caso de sudoración intensa.
El algodón
El algodón, al igual que la lana y la fibra de bambú, contribuye a que el lecho resulte mullido. También se valora por su capacidad para absorber la humedad y los líquidos en general. Esto explica su uso en la ropa de cama y en el textil del hogar en general.
Las fibras de coco o de lino
Las fibras vegetales garantizan una mayor transpirabilidad del colchón. La elección de fibras de coco o de lino permite crear un relleno firme y tonificante. La estructura fibrosa de estos materiales ofrece un relleno de gran transpirabilidad. Por último, se trata de materiales con una larga vida útil, por lo que contribuyen a la durabilidad del colchón.
La seda
La seda, que actúa como termorreguladora natural, ofrece un relleno de gran suavidad. Gracias a su capacidad termorreguladora, es ideal tanto para el verano como para el invierno. La estructura compacta que forma el entrelazado de las fibras de seda garantiza la protección frente a plagas y bacterias. Sin embargo, la seda tiene un coste elevado y se utiliza en colchones de gama alta.
Pelos de animales: camello, caballo y alpaca
En algunos colchones de gama alta, los fabricantes pueden optar por rellenar el colchón con pelo de camello o crin de caballo. Este tipo de relleno garantiza un apoyo firme. Es especialmente apreciado por personas con necesidades específicas (reumatismo, artrosis, entre otras). En este caso, los clientes también pueden tener en cuenta el bienestar de los animales de los que procede el pelo. Por último, la lana de alpaca, muy costosa, también suele encontrarse en el relleno de los colchones de gama alta. Posee propiedades aislantes térmicas superiores a las de la lana convencional y, por ello, es muy apreciada en zonas de clima frío.
Los rellenos sintéticos
Las espumas sintéticas denominadas poliéster o poliuretano se utilizan tanto en el núcleo del colchón como en el relleno. La diferencia entre estas espumas radica en su densidad: la destinada al núcleo suele tener una densidad mayor.
El relleno sintético, de bajo coste, se utiliza mucho en los colchonesde gama básica. Aunque es hipoalergénico por naturaleza, ofrece un confort muy limitado, sobre todo para las personas que sudan mucho, viven en regiones cálidas o utilizan el colchón en cuestión en verano. Por último, dado que las espumas sintéticas proceden de la industria petroquímica, su proceso de fabricación es contaminante en comparación con los materiales de origen natural.
Rellenos para colchones con cara de invierno y cara de verano
Los colchones con cara de invierno y cara de verano, o reversibles, combinan dos tipos de relleno adaptados a las temperaturas de cada estación. Para la cara de invierno se suele optar por la lana, debido a sus propiedades de aislamiento térmico y absorción de la humedad. Además, las dos caras del colchón se diferencian por sus respectivas densidades y grosores. El lino y el algodón son los rellenos destinados principalmente a la cara de verano. Los colchones reversibles deben darse la vuelta en función de las estaciones y las temperaturas para mejorar el descanso de quienes duermen.
Para concluir, el diseño de un colchón tiene en cuenta diferentes materiales para las diversas capas que lo componen (núcleo, acolchado o relleno, funda). Cada material utilizado —como el látex natural, la espuma, los muelles, la lana, la fibra vegetal, etc.— debe contribuir al confort del durmiente y favorecer la adaptabilidad del colchón al clima y a la humedad. La elección de los materiales también influye en la durabilidad del colchón. Así, para equipar adecuadamente un núcleo —ya sea de látex natural, de muelles o de espuma—, hay que tener en cuenta diferentes criterios: la transpirabilidad del material, su capacidad de absorción, su densidad y su resistencia mecánica.
Te recomendamos estas otras páginas:
- Calidad del sueño: el papel del colchón
-
¿Cuáles son los diferentes tipos de colchones?
- ¿Cuál es la vida útil de un colchón?
- Colchones enrollados y comprimidos: ¿son una buena opción?
-
Entender las densidades de los colchones
- ¿Qué es el tejido de relleno de un colchón?
-
¿Cómo se fabrica una funda de colchón?
-
¿Cuánto pesa un colchón?
