Cada noche, el edredón protege nuestro sueño y retiene parte del calor corporal. Pero con el paso de los meses, acumula sudor, células muertas y, en ocasiones, ácaros si no se protege adecuadamente. Lavar el edredón no es solo una cuestión de higiene: es una forma de prolongar su vida útil, preservar su comodidad y mantener un entorno de descanso saludable.
¿Con qué frecuencia hay que lavar el edredón?

La mayoría de los edredones se pueden lavar una o dos veces al año. El momento ideal suele ser el cambio de estación, cuando adaptamos la ropa de cama a una temperatura diferente. También se recomienda lavarlos tras una enfermedad o un episodio de sudoración excesiva. Si utilizas una funda de edredón que cambias cada semana, el edredón queda protegido y requiere menos cuidados.
¿Se pueden lavar todas las colchas en la lavadora?

No todos los edredones son aptos para el lavado doméstico. Los modelos sintéticos y los edredones de plumas o plumón suelen lavarse a máquina a 40 o 60 °C. Sin embargo, es necesario secarlos a fondo para evitar que aparezcan olores a humedad.
Los edredones naturales, como los de lana o fibra de madera (Tencel), requieren más precauciones. Su volumen y su material obligan a veces a recurrir a una lavadora de gran capacidad o a una tintorería ecológica. Es un aspecto importante a tener en cuenta antes de comprar unedredón Kipli, fabricado con materiales naturales y diseñado para durar.
¿Cómo se lava bien el edredón en la lavadora?

Antes de nada, comprueba la etiqueta de tu edredón. En ella se indica la temperatura máxima, si se puede lavar a máquina y las precauciones que hay que tomar. Por regla general, se recomienda elegir un programa delicado a 40 °C y evitar un centrifugado demasiado fuerte. Un detergente suave, sin suavizante, te permitirá conservar la calidad de las fibras. El secado debe ser prolongado, uniforme y, a ser posible, al aire libre, durante un mínimo de veinticuatro horas. Para quienes dispongan de secadora, añadir una pelota de tenis ayuda a mantener el volumen al distribuir el relleno.
El truco para no tener que lavarla con demasiada frecuencia

Lavar un edredón no es algo que se haga cada semana, y menos mal. Para reducir la frecuencia, lo fundamental es combinarlo con una funda transpirable, que se lave cada una o dos semanas. Para los más exigentes, un protector de edredón fino, colocado entre el edredón y su funda, actúa como una barrera invisible contra las impurezas. Combinado con unafunda de edredón de algodón orgánico, esta protección garantiza un confort duradero al tiempo que reduce el desgaste provocado por los lavados repetidos.
¿Cuándo hay que cambiar el edredón?

Aunque se cuide con esmero, un edredón acaba perdiendo eficacia. Cuando ya no conserva su volumen, regula peor el calor o tu sueño se vuelve más agitado, suele ser señal de que es hora de cambiarlo. Por término medio, un edredón sintético dura entre tres y cinco años, mientras que uno natural puede acompañarte durante tus noches entre seis y diez años, dependiendo del uso y del cuidado que le dediques. Elegir un edredón de calidad, comouno para las cuatro estaciones, es invertir en durabilidad y en un sueño más saludable.
