¿Cómo recibir adecuadamente a los invitados si no se dispone de una habitación de invitados en casa? Hoy en día, no es raro que falte espacio en casa, pero existen soluciones para disponer de camas adicionales tan cómodas como prácticas, incluso en espacios reducidos.
La utilidad de una cama supletoria es innegable. Estas camas, que suelen utilizarse con frecuencia —ya sea cuando llegan los familiares para una estancia programada o cuando se quedan a dormir tras una velada improvisada—, también pueden contribuir a la decoración del salón. Su diseño no deja de evolucionar para adaptarse a las tendencias del momento y satisfacer los exigentes criterios de los hogares.
Sofá cama, cama plegable, sillón cama o colchón hinchable: elegir una cama supletoria que se adapte a tus necesidades requiere plantearse algunas cuestiones previas. ¿De qué espacio se dispone en casa? ¿Se va a utilizar de forma ocasional o habitual? ¿Qué tamaño de cama elegir? Sea cual sea el presupuesto, aquí tienes un pequeño resumen de las opciones disponibles en el mercado.
El sofá cama, una cómoda cama de dos plazas para los invitados
El sofá cama es una apuesta segura a la hora de disponer de una cama adicional. Su doble función —sofá durante el día y cama ocasional por la noche— simplifica el día a día, lo que lo convierte en la solución preferida por muchos hogares.
Permite ofrecer a los invitados la comodidad de una cama de verdad, además de que, en ocasiones, se utiliza como solución de descanso permanente en espacios reducidos.
Las diferentes estructuras de los sofás cama
Discreto y funcional, el sofá cama es un mueble 2 en 1 que permite ahorrar mucho espacio. Se presenta en formas y estilos muy variados, que se caracterizan principalmente por su mecanismo de plegado:
- el sofá-cama tradicional, compuesto por un colchón oculto en la estructura del sofá, que suele requerir retirar los cojines del asiento para desplegarlo;
- el sofá BZ, un pequeño sofá cama de 2 o 3 plazas, compuesto por 3 partes que se despliegan en forma de acordeón;
- el sofá cama, un gran clásico que basta con inclinar para desplegarlo y que cuenta con un práctico compartimento para guardar la ropa de cama;
- el sofá futón y su somier de madera maciza, una cama supletoria resistente y duradera;
- el sofá-cama extraíble, que cuenta con un colchón adicional guardado debajo del sofá y que se puede colocar a la misma altura que el primero mediante un sencillo mecanismo de extracción.
La elección del colchón para el sofá cama
La elección de un sofá cama debe basarse en la calidad y la densidad de los materiales, así como en el grosor del colchón y la frecuencia de uso.
Para un uso diario, se recomienda elegir un colchón con un grosor mínimo de 15 cm, mientras que para un uso ocasional basta con un grosor de entre 6 y 10 cm.
La espuma de poliuretano con memoria de forma o el látex natural proporcionan un buen soporte y la máxima comodidad. Los colchones compuestos por capas de espuma de poliéter o poliuretano se recomiendan más para un uso ocasional. Aunque son más flexibles, suelen ser mucho menos resistentes.
Las fundas para sofás cama
El mantenimiento del sofá cama resultará mucho más sencillo si la funda es extraíble. Además, el revestimiento es un criterio determinante. Se divide en dos tipos:
- los materiales naturales, como el lino —la opción más ecológica—, el algodón —más clásico— o incluso el cuero, un material noble, aunque controvertido por cuestiones relacionadas con el respeto al medio ambiente y el bienestar animal;
- los materiales sintéticos procedentes de la industria petroquímica, que resultan extremadamente contaminantes. Entre ellos cabe citar el cuero sintético, recubierto de una capa de poliuretano para imitar el cuero, o la microfibra, apreciada por su durabilidad y su fácil mantenimiento, pero cuyo impacto ecológico es muy cuestionable.
Otras opciones a tener en cuenta a la hora de elegir una cama supletoria para adultos
Además del sofá cama, cuyo precio sigue siendo elevado dependiendo del modelo, existen otras opciones que constituyen excelentes camas supletorias y que, incluso, resultan ser mejores soluciones para determinados tipos de distribución interior.
El sillón convertible o la chaise longue, una cama supletoria de moda para una persona
Aunque menos habituales que el sofá-cama, la chaise longue y el sillón convertible son muebles de moda que ofrecen una cama adicional para una persona sin renunciar en absoluto al estilo.
Su diseño se reinventa constantemente para combinar originalidad, comodidad y practicidad. Los criterios de elección de los materiales son similares a los del sofá cama.
El sillón de espuma, el mejor aliado de los presupuestos ajustados
La butaca, fabricada con espuma y normalmente tapizada con tela, está disponible en versión de 1 o 2 plazas. Aunque su asiento es bajo y más o menos firme, cuenta con un respaldo ajustable.
Aunque su precio de compra es asequible, la comodidad de esta butaca de espuma es bastante básica debido al grosor del colchón y a la calidad de las espumas utilizadas. Por lo tanto, hay que tener cuidado de no elegir una butaca demasiado blanda o de baja calidad, ya que se hundirá rápidamente.
No obstante, esta opción sigue siendo una buena idea para crear un rincón acogedor en la habitación de un niño y servir como cama supletoria en caso de necesidad.
La cama plegable auxiliar que ocupa muy poco espacio
La cama plegable auxiliar consta de una estructura y un somier metálico que se pliegan por la mitad, un colchón de espuma o de muelles y cuatro ruedas para poder trasladarla fácilmente de una habitación a otra.
Una vez plegado, se puede guardar entre un armario y la pared, o en un garaje, donde se mantendrá en buen estado gracias a su funda protectora. La principal ventaja de este producto es su comodidad, casi equivalente a la de una cama convencional.
En cuanto a los inconvenientes, hay que destacar su peso, que puede ser bastante considerable, o incluso su volumen, que resulta importante si tenemos en cuenta que hay que guardarlo siempre que no se utilice.
La cama con cajón, una solución práctica para la habitación de un niño
Como su nombre indica, la cama extra se desliza debajo de una cama para aprovechar al máximo el espacio y acoger a un invitado sorpresa durante una fiesta de pijamas. Si se coloca en una habitación infantil, permite ahorrar mucho espacio, al tiempo que multiplica la capacidad para dormir.
Este tipo de cama supletoria no suele tener somier. Por lo tanto, hay que elegir el colchón con cuidado para que cumpla con los criterios de comodidad deseados.
En cuanto al mantenimiento, se recomienda pasar la aspiradora por su superficie con regularidad para limitar la acumulación de polvo y ácaros.
El colchón hinchable: una opción económica, portátil y apta para cualquier terreno
Fácil de instalar, guardar y transportar, el colchón hinchable es una cama auxiliar práctica y económica.
Existen en versión manual, que se infla con una bomba, o en versión autoinflable, equipada con un motor eléctrico. Algunos colchones cuentan incluso con un cojín integrado.
Su punto débil radica en que el confort varía bastante según los modelos. Por lo tanto, es recomendable optar por un colchón hinchable de alta calidad y con una altura mínima de 30 cm para garantizar el bienestar. Para hacer frente a posibles pinchazos, también habrá que llevar un kit de reparación.
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