Lámparas de mesita de noche: ¿cómo elegirlas bien?
En el dormitorio, al igual que en toda la casa en general, la elección de las lámparas influye en la atmósfera lumínica y en la decoración interior de cada estancia. De hecho, a la hora de elegir una lámpara de mesita de noche, es imprescindible tener en cuenta tanto su diseño como su iluminación.
Las lámparas de mesilla, que tradicionalmente se colocan sobre una mesilla de noche, han experimentado numerosos cambios en los últimos años, hasta el punto de que ahora resulta más fácil salir del esquema de la típica lámpara de mesilla con pantalla blanca de tela.
¿Cuáles son los modelos de lámparas de mesilla de noche que están de moda y qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de elegirlas? Descubre todos los consejos e ideas que necesitas para encontrar la lámpara de mesilla de noche cuyo estilo se adapte a los gustos y necesidades de cada uno, tanto en lo que respecta a la iluminación como a la decoración.
Los principales modelos de lámparas de mesilla de noche
Como acabamos de señalar, el mundo de las lámparas y las lámparas de mesilla se ha abierto a nuevas posibilidades, gracias a la aparición de nuevas tecnologías, en particular la iluminación LED, pero también a la voluntad de los fabricantes de ofrecer nuevos diseños y nuevas formas de iluminar el espacio alrededor de la cama.
Los modelos más habituales de lámparas de mesita de noche son:
- la lámpara de mesa, que cuenta con una base y una pantalla, se coloca directamente sobre la mesita de noche;
- la lámpara para colgar, provista de una pinza, que se engancha en la mesita de noche o en el borde de la cama;
- la lámpara colgante, fijada en lo alto del techo, que desciende hasta la altura de la cama.
La elección de uno de estos modelos influye en varios aspectos, empezando por el espacio que ocupa la mesita de noche. De hecho, la lámpara de sobremesa ocupa inevitablemente espacio en la mesita, mientras que la lámpara de pared se limita a ocupar un borde de la mesita de noche y también puede fijarse en otro lugar. Por último, las lámparas colgantes destacan por dejar la mesita de noche totalmente libre para otros objetos, a cambio de una instalación más complicada, ya que su conexión eléctrica se encuentra en el techo del dormitorio.
Además del aspecto decorativo de las lámparas de mesita de noche, que está evolucionando enormemente, también se observa la posibilidad de encontrar nuevas funcionalidades, como el encendido táctil con un simple contacto de la mano, la programación de horarios de encendido, la integración en la domótica del hogar o incluso soluciones inalámbricas, que funcionan con pilas o con batería recargable, muy útiles cuando no hay una toma de corriente cerca de la cama.
Los criterios de selección
Como objeto decorativo y elemento que contribuye a la iluminación y al ambiente lumínico del dormitorio, la elección de una lámpara de mesilla de noche depende de varios criterios que es importante conocer.
La potencia luminosa
La luz que emite una lámpara de mesilla y cualquier tipo de luminaria depende de la potencia de su bombilla, teniendo en cuenta que las bombillas se pueden cambiar a voluntad. Esta potencia luminosa puede regularse mediante diferentes elementos, como una pantalla más o menos opaca, la presencia de un regulador de intensidad integrado en la lámpara o incluso un ajuste progresivo de la potencia, que suelen ofrecer los modelos táctiles.
Por regla general, se considera que la iluminación debe ser más intensa en una habitación de adultos que en una de niños, en la que la lámpara de mesilla puede servir como luz nocturna ambiental.
A falta de preferencias marcadas en cuanto a la intensidad de la luz, o en caso de que se necesiten varios niveles de iluminación, la solución de una lámpara de mesilla orientable parece adecuada, ya que basta con acercar o alejar la fuente de luz según se desee. Así pues, existen varias opciones que permiten crear diferentes ambientes luminosos con una sola lámpara de mesilla.
Dimensiones, altura y formas de las lámparas de mesilla de noche
Las dimensiones y la altura de una lámpara de mesilla son importantes, ya que influyen en su radio de iluminación, su volumen, su estabilidad y su efecto decorativo.
En cuanto a la altura, hay que seguir las recomendaciones, como que la fuente de luz debe situarse a la altura de los ojos de la persona acostada en la cama. Así pues, cada uno puede tomar las medidas de su propia configuración, que dependerá de la altura de la mesita de noche, la altura de la cama y el grosor del colchón. De este modo, la comodidad a la hora de leer se considera óptima, al margen del criterio de intensidad luminosa, que varía según cada persona.
Las dimensiones generales (anchura o diámetro) de una lámpara de mesilla deben ajustarse al tamaño de la mesilla, para que las proporciones resulten armoniosas y no ocupen toda la superficie de la mesilla.
También hay que señalar que la forma de la pantalla desempeña un papel fundamental en la difusión de la luz. Existen numerosas formas de pantallas, entre las que destacan la forma cilíndrica (que ofrece una buena luminosidad para leer) y la forma acampanada o cónica, siendo esta última muy eficaz para crear un bonito ambiente de luz tamizada. A la hora de elegir un modelo con pantalla, también hay que tener muy en cuenta que el color de esta modificará el color de la luz.
Materiales y diseño
Los materiales utilizados en el mundo de la iluminación son muy variados, algo que también se observa en las lámparas de mesilla. No obstante, los materiales más habituales son la madera, el metal o el cristal.
Los materiales y el diseño de la lámpara son los elementos que deben adaptarse a la decoración y al estilo del dormitorio. Por ejemplo, una lámpara de mesilla de noche de madera con una pantalla blanca queda de maravilla en un dormitorio de estilo sencillo, minimalista o escandinavo.
Una lámpara de mesilla de noche fabricada íntegramente en metal puede encajar perfectamente en un dormitorio de estilo loft industrial. En el caso de este tipo de lámparas, que suelen carecer de pantalla, es importante saber que una bombilla desnuda difunde mucha más luz, por lo que conviene optar por un modelo orientable o extensible que permita regular la intensidad luminosa.
En cuanto a las lámparas de cristal, conviene recordar que, dada su fragilidad en caso de caída, tal vez sea mejor limitarlas a una habitación de adultos.
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