Para aportar armonía o dar vida al ambiente de una estancia, no hay nada mejor que utilizar cojines de interior. El cojín de interior, un auténtico accesorio decorativo, se adapta a cualquier estancia: salones, salas de estar, despachos o dormitorios. Además, se puede cambiar a voluntad según los gustos personales o las estaciones del año. Para ello, nada mejor que jugar con las numerosas formas que pueden adoptar: redondos, cuadrados, rectangulares, etc.
¿Cómo elegir bien las dimensiones de los cojines de interior? ¿Qué criterios hay que tener en cuenta a la hora de determinar el tamaño de los cojines? ¿Cuál es el tamaño ideal de un cojín en función de los muebles que va a adornar? Encontrarás todas las respuestas en las siguientes líneas.
Utilizar cojines para decorar el hogar
Los cojines se pueden utilizar como elemento decorativo en el interior de diferentes estancias. Así, es posible plantearse su uso en los siguientes muebles y espacios:
- en un sofá (convertible o no);
- en un sillón;
- en una cama;
- en un banco;
- en el suelo;
- en un sofá cama.
Los cojines, además de su función decorativa, pueden utilizarse para aportar comodidad al asiento, sobre todo en las sillas de un comedor o en sillones reclinables o tumbonas. A continuación, nos centramos en las dimensiones de los cojines en función del mueble al que van a adornar y decorar.
Elegir las medidas de los cojines para el sofá
Para decorar el salón, la sala de estar, la sala de estar o el mobiliario de una oficina con cojines, hay que tener en cuenta varios criterios.
Los cojines para sillones
A la hora de elegir las dimensiones de los cojines para complementar un sillón individual o en forma de L, un banco o un sofá cama, es importante tener en cuenta la armonía y la comodidad. Para ello, hay que tener en cuenta:
- la altura del respaldo del sillón, ya que cuanto mayor sea la altura del sillón, más fácil resultará elegir cojines de gran tamaño;
- la forma del sofá, es decir, recto, en U, en L, con o sin reposabrazos, etc.;
- la altura del sillón o del sofá;
- el número de cojines que hay que poner.
Para un sillón de baja altura o relativamente bajo, puede resultar interesante optar por cojines de tamaño reducido, ya sean cuadrados o redondos (de unos 20 cm de diámetro). Los sofás o sillones con respaldo alto quedarán mejor con cojines de dimensiones más generosas, siempre que estas no superen la mitad de la altura del respaldo del mueble en cuestión. Además, estos cojines seguirán o se adaptarán a las líneas del sillón en cuestión (rectangulares o cuadrados).
Por último, hay que tener siempre presente el concepto de armonía. De hecho, se trata de elegir cojines que no recarguen el sillón, para conseguir un efecto visual refinado y elegante.
Los cojines para sillas
Las sillas, los sillones individuales o incluso las sillas relax pueden complementarse con cojines sobre los que es posible recostarse o sentarse para mayor comodidad. Una vez más, la altura del cojín no debe superar la mitad de la del asiento al que acompaña. En cuanto a la forma, se puede optar por cojines redondos, pero también por cojines planos para las sillas. Estos últimos aportan una comodidad adicional a la persona sentada (son más relajantes), ya que están diseñados con un grosor de unos pocos centímetros (de 2 a 5 cm).
Elegir las dimensiones de los cojines para colocar en el suelo
Un cojín de suelo cumple tanto una función decorativa como una función de comodidad. Por ello, sus dimensiones deben ser mayores que las de los cojines destinados a sillones o sillas. Además, este tipo de cojín puede utilizarse para aportar un toque de color al suelo, especialmente en las siguientes estancias:
- una habitación infantil;
- una oficina;
- un salón amplio (como complemento de un sofá, por ejemplo).
En cuanto a la forma, los cojines de suelo presentan una gran variedad y ofrecen mayor flexibilidad en comparación con los cojines más clásicos. Es posible variar tanto su anchura, su longitud o su diámetro, como su altura. Así, ya sean redondos, cuadrados o rectangulares, su volumen puede variar según los gustos de cada uno.
Por otra parte, si el espacio disponible es reducido (en un estudio o en una habitación infantil), el cojín de suelo debe tener unas dimensiones adaptadas a la superficie disponible. En este caso, el cojín de suelo no debe superar los 40/45 cm de diámetro o de largo/ancho.
Por último, los cojines de suelo pueden hundirse rápidamente si el material utilizado para su relleno no es resistente. Además, la altura de estos cojines puede reducirse con el tiempo. Los cojines que contienen poliestireno y plumón son, por ejemplo, los que más tienden a hundirse. Por lo tanto, puede ser más aconsejable optar por rellenos de fibras naturales o incluso de espuma convencional.
Elegir las medidas de los cojines para la cama
La decoración de una cama de matrimonio, mediante el uso de cojines, puede realizarse de muchas maneras.
- Se puede optar por un estilo minimalista, utilizando dos cojines cuadrados de 40 x 40 cm o 45 x 45 cm.
- Se puede combinar un cojín alargado con dos cojines cuadrados para colocarlos en la cabecera de la cama.
- Se pueden utilizar dos cojines cuadrados grandes, de color liso, como base, y luego ir añadiendo poco a poco diferentes cojines de menor tamaño. La idea, en este caso, es jugar tanto con las dimensiones de los cojines (de mayor a menor) como con los colores y los estampados. Cabe destacar que los cojines estampados deben colocarse en la parte delantera. El objetivo es, evidentemente, conseguir un efecto elegante y lujoso, combinando diferentes tamaños y tejidos en los cojines.
- La última opción consiste en seguir el esquema descrito anteriormente, añadiendo, por último, un cojín redondo para rematar la disposición de los distintos cojines colocados a la cabecera de la cama. Esta combinación de cojines también puede incluir cojines cuadrados y rectangulares.
Las diferentes disposiciones y configuraciones propuestas anteriormente tienen como objetivo conseguir distintos efectos. La variedad de tamaños y dimensiones de los cojines pretende complementar el juego de tejidos y texturas.
En el caso de las camas individuales, basta con utilizar un cojín alargado, por ejemplo, de 90 cm de largo. Además, se puede considerar la posibilidad de añadir un cojín europeo cuadrado encima. Del mismo modo, las ideas descritas anteriormente para las camas dobles se pueden adaptar a este tipo de cama.
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