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¿Cómo cuidar un sofá de terciopelo?

¿Cómo cuidar un sofá de terciopelo?

El sofá de terciopelo es uno de los muebles más elegantes que existen. Agradable al tacto y estético, el terciopelo ofrece otras ventajas muy beneficiosas para el salón. Así, su método de fabricación le confiere una gran resistencia. Al ser aislante, capta eficazmente el calor y lo transmite durante las largas tardes de invierno a quien se tumbe en el sofá. Por último, refleja la luz de forma ideal, lo que convierte al sofá de terciopelo en la pieza central del salón.

Pero, ¿qué pasa cuando tiene una mancha antiestética? Dado que el terciopelo es un tejido bastante delicado, ¿cómo se puede cuidar adecuadamente el sofá? A continuación te ofrecemos una recopilación de los mejores consejos para limpiar tu sofá de terciopelo.

Los diferentes tipos de terciopelo para tu sofá

Decorativo y original, el sofá de terciopelo destaca por su suavidad sin igual entre todos los sofás de tela. Sin embargo, existen diferentes tipos de terciopelo:

  • el terciopelo de seda, que destaca por su brillo y su agradable tacto;
  • el terciopelo de algodón, liso o acanalado;
  • el terciopelo de lino, de aspecto mate y natural;
  • el terciopelo de lana, de aspecto aterciopelado;
  • el terciopelo de mohair, muy resistente.

Por último, algunos sofás están fabricados con terciopelo sintético, elaborado a partir de poliéster o nailon. Aunque resultan bastante resistentes, estos materiales proceden del plástico y, por lo tanto, de la industria petroquímica. Es preferible optar por un terciopelo natural en lugar de uno sintético, por razones obvias de protección medioambiental. Por otra parte, los tejidos sintéticos se someten a numerosos tratamientos químicos para hacerlos antifúngicos e ignífugos. Estos productos se acumulan en el sofá y acaban contaminando toda la estancia, lo que multiplica los riesgos para la salud.

¿Cómo cuidar un sofá de terciopelo?

Los métodos de tejido del terciopelo —un entrecruzamiento de hilos que se denomina «armadura»— le confieren ese aspecto característico. Más allá de su valor estético, esto aporta al tejido una resistencia a toda prueba. Sin embargo, esta cualidad también conlleva sus inconvenientes: el terciopelo es tan tupido que tiende a acumular polvo. Por eso, un sofá o un sillón de terciopelo necesita un cuidado regular, incluso más que uno de tela o de piel.

El cuidado habitual del sofá de terciopelo

Para que se mantenga en perfecto estado, el sofá de terciopelo debe cepillarse con frecuencia: primero a diario, utilizando un cepillo para tejidos, y luego más a fondo una vez a la semana, con una aspiradora. Es cierto que el terciopelo resulta bastante resistente, pero es delicado con ciertos utensilios. Por lo tanto, hay que evitar cepillarlo con una esponja abrasiva o con un cepillo convencional.

Atención: el limpiador a vapor no se puede utilizar en un sofá de terciopelo. Este tejido no soporta el exceso de humedad. Podría dañarse gravemente, aunque no todos los terciopelos reaccionan igual al contacto con el agua. En el caso del terciopelo de seda, por ejemplo, hay que evitar a toda costa aplicar cualquier líquido sobre él. Es preferible recurrir a la limpieza en seco. En cambio, el terciopelo de algodón soporta mejor el paso de un paño húmedo.

¿Cómo se limpia a fondo un sofá de terciopelo de algodón?

Evidentemente, siempre hay que dar prioridad a una limpieza ecológica, sobre todo cuando se trata de un sofá de terciopelo, más delicado que los demás. Si está fabricado con terciopelo de algodón, el sofá resulta, no obstante, menos sensible a la humedad. Por eso, se puede limpiar con vinagre blanco. Este producto natural y económico es una auténtica fórmula mágica para prácticamente todas las tareas de limpieza del hogar.

El vinagre blanco sirve tanto para una limpieza a fondo como para eliminar una mancha difícil. Se añade a una mezcla de agua jabonosa (agua clara y unas gotas de lavavajillas).

  1. Después de ponerse unos guantes de limpieza, se moja un paño seco en la mezcla (50 cl de vinagre blanco por cada 20 cl de agua jabonosa).
  2. A continuación, se escurre el paño al máximo para no mojar el sofá.
  3. Siempre hay que probar la solución en una zona del sofá que no se vea mucho. Si el color del terciopelo se transfiere al paño, significa que el tejido es demasiado sensible a la humedad.
  4. Si la mezcla es adecuada, se cepilla toda la superficie del sofá para no dejar ni el más mínimo rastro.
  5. Por último, se aclara con una toallita limpia y bien escurrida y, a continuación, se seca el sofá con un secador de pelo en aire frío.
  6. Si la mancha cuesta de quitar, se puede aplicar talco por toda la superficie del sofá y dejarlo actuar durante toda la noche. A la mañana siguiente, basta con pasar la aspiradora para eliminar los restos.

¿Cómo se limpia un sofá de terciopelo de seda?

El sofá de terciopelo de seda requiere un cuidado muy delicado. El mantenimiento debe realizarse obligatoriamente en seco, ya que, de lo contrario, el tejido se deterioraría irremediablemente. Por eso, se aplica tierra de Sommières. El alto poder absorbente de este polvo arcilloso y natural lo convierte en el enemigo de las manchas de grasa.

  1. Siempre con guantes de limpieza, espolvoreamos el sofá con tierra de Sommières.
  2. A continuación, se frota suavemente la zona más sucia o manchada.
  3. Se deja actuar el producto durante toda la noche. Al día siguiente, se aspira o se sacude la funda, si es extraíble.

Sofá de terciopelo desgastado: ¿cómo restaurarlo?

Ya sea comprado a buen precio en un mercadillo, encontrado en el desván tras varios años olvidado, etc.: a veces nos enamoramos de un mueble antiguo. En el caso de un sofá de terciopelo, por desgracia, es muy probable que la tela tenga incrustada una capa considerable de suciedad. El paso del tiempo ha hecho mella y el sofá ha perdido su esplendor y brillo. Sin embargo, resulta totalmente posible restaurar este mueble gracias a un producto muy eficaz: el amoniaco.

Esta solución, obtenida al mezclar amoniaco y agua, resulta ser un quitamanchas perfecto. Además, devuelve el brillo a los colores del sofá de terciopelo. Sin embargo,el amoniaco puede suponer un peligro si se utiliza incorrectamente. Por eso es imprescindible llevar siempre guantes de limpieza, una mascarilla y gafas protectoras para evitar que los vapores de amoniaco entren en contacto con nuestros sentidos. Durante la operación, las ventanas deben estar bien abiertas para ventilar la habitación.

  1. Se mezclan 10 cl de amoniaco en una gran cantidad de agua tibia, a la que se añaden unas gotas de lavavajillas.
  2. A continuación, se moja un paño limpio en la solución y se escurre lo máximo posible.
  3. Se frota todo el sofá de terciopelo, prestando especial atención a las zonas más sucias.
  4. Para aclarar, se utiliza una toallita ligeramente humedecida.
  5. Por último, se seca con aire frío utilizando un secador de pelo.

Insistimos: un mantenimiento regular evita tener que recurrir a una limpieza a fondo. Por supuesto, existen varias soluciones que permiten prevenir las manchas o la suciedad. Por ejemplo, la aplicación de un revestimiento protector resulta eficaz, sobre todo si hay niños o mascotas. Es cierto que el aspecto resulta menos elegante, pero, en caso de accidente, ¡basta con meter la funda en la lavadora!

Descubre nuestros diferentes tipos de sofás:

Sofás azules - Sofás de lino - Sofás de 2 plazas - Sofás de 3 plazas - Sofás de 4 plazas - Sofás rectos - Sofás de madera maciza - Sofás modulares - Sofás esquineros - Sofás marrones - Sofás verdes

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