Ha llegado otra vez el momento: hay que limpiar a fondo la ropa de cama. Sin embargo, muchos se preguntan cuál es la mejor manera de hacerlo. Lavar un edredón suele ser todo un reto, ya que a menudo resulta grande y difícil de manejar. Hemos recopilado algunos consejos para ti y te mostramos cómo puedes lavar tu edredón de forma sencilla, a fondo y respetuosa con el medio ambiente.
Empezar el año con buen pie: lavar la ropa de cama y el edredón
La primera semana del nuevo año ya casi ha terminado. Los nuevos propósitos se siguen cumpliendo con entusiasmo o ya se han dejado de lado. En muchos hogares, la limpieza general también figura en la lista de tareas pendientes para empezar bien el año nuevo. Está previsto pasar la aspiradora, limpiar las ventanas y hacer la colada. También hay que limpiar la cama a fondo, como de costumbre.
Quitar las fundas de la colcha y las almohadas, así como las sábanas, es relativamente rápido y, si el tamaño de la lavadora lo permite, desaparecen rápidamente en el tambor. Deberías lavar la ropa de cama con regularidad, ya que una persona pierde, de media, entre 0,5 y 1 litro de sudor por noche. Como regla general, lava la ropa de cama cada dos o tres semanas para evitar que se convierta en un caldo de cultivo para bacterias y ácaros.
Algunos colchones y almohadas, al igual que el colchón Kipli, cuentan con una funda extraíble. Sin embargo, no es necesario limpiar las fundas de tus almohadas y colchones con tanta frecuencia. No obstante, deberías limpiarlas de vez en cuando. Te recomendamos hacerlo una vez al año. ¡La limpieza de Año Nuevo es la ocasión perfecta para ello!
Ahora queda una pregunta: ¿cómo se lava el edredón? En general, conviene ventilar el edredón con regularidad. Además, antes de lavarlo, es recomendable sacudirlo bien una vez más desde la ventana o el balcón para eliminar el polvo que pueda haber. Dado que, a pesar de la funda protectora, el sudor y la suciedad penetran en el edredón, es recomendable lavarlo una vez al año; en el caso de las personas alérgicas, incluso con más frecuencia.
El edredón adecuado
Hay muchos tipos de edredones: ya sean edredones para las cuatro estaciones, de verano o de invierno, lo importante es el material. Y es que esto influye en la limpieza. Por regla general, los edredones deben lavarse siempre a una temperatura de entre 30 y 60 °C, dependiendo de la composición del material y de las instrucciones que figuren en la etiqueta.
Para evitar lavados demasiado frecuentes y, con ello, un consumo excesivo de agua, es recomendable hacerse con una manta transpirable que, por sí misma, ofrezca una protección natural contra las bacterias y demás microorganismos. Algunos materiales adecuados son, por ejemplo, el algodón orgánico o el lyocell. No solo son sostenibles, sino también respetuosos con el medio ambiente.
El algodón orgánico resulta agradable al tacto y tiene un efecto refrescante y cálido sobre el cuerpo. El lyocell es una fibra de celulosa que se obtiene a partir de la pulpa de madera y que aporta propiedades térmicas, además de una suavidad especial. Los edredones fabricados con materiales biodegradables suelen necesitar menos lavados que los de materiales sintéticos, como el poliéster, gracias a sus propiedades naturales. Por lo tanto, la compra de un edredón de este tipo no solo es buena para el medio ambiente, sino también para tu salud.
Esto es lo que debes tener en cuenta al lavar los edredones
Para poder lavar bien el edredón, es recomendable que la lavadora tenga un tambor de gran capacidad. Hay que tener siempre en cuenta las instrucciones de cuidado que figuran en la etiqueta del edredón. Un edredón de lyocell se puede lavar sin problemas a 30 °C.
Para que el lavado sea más respetuoso con el medio ambiente, se recomienda utilizar un detergente suave y biodegradable que no contamine las aguas subterráneas. Las mantas de tejidos sintéticos, como el poliéster, suelen poder lavarse incluso a temperaturas de hasta 60 °C.
Para todo tipo de edredones, es recomendable ajustar la velocidad de centrifugado al mínimo posible para conseguir un resultado óptimo. Para ello, lo ideal son 400 o 600 revoluciones. Dado que no todo el mundo dispone de una lavadora lo suficientemente grande en su propia casa, lo más aconsejable es llevar los edredones de 155 × 200 cm o más a una lavandería profesional.
Un consejo: también se pueden lavar los edredones en la bañera. Para ello, no dejes el edredón en remojo con detergente suave más de una hora.
En cuanto al secado, hay que tener en cuenta lo siguiente: en principio, las colchas se pueden meter en la secadora, dependiendo del material. Como alternativa, también se pueden tender, lo que lleva algo de tiempo, pero ahorra energía. Lo importante es evitar la exposición directa al sol, ya que esto puede afectar negativamente al color de la colcha lavada.
Si quieres lavar tu edredón y sigues estos consejos, podrás empezar el nuevo año con un edredón fresco, de forma sostenible y sin mucho estrés.
