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Elegir un relleno natural para un sofá ecológico - Kipli

Elegir un relleno natural para un sofá ecológico

La elección de un mueble ya no se limita a su estética, su funcionalidad y su comodidad. Hoy en día, también se analiza su método de fabricación y se presta atención a los materiales con los que está fabricado. ¿El objetivo? Amueblarse con productos ecológicos, que contaminen lo menos posible durante su fabricación.

Esta necesidad afecta a todo lo que consumimos y el sofá no es una excepción. Desde su tapizado hasta los materiales de relleno, pasando por su estructura, el sofá que preside nuestro salón también se puede elegir de forma responsable. Descubramos cómo el relleno natural permite rellenar el sofá sin dejar de pensar en el medio ambiente.

El relleno, un elemento esencial de un sofá

El relleno es uno de los componentes de un sofá. Recordemos que un sofá se compone de cuatro elementos principales:

  • la estructura, que constituye el esqueleto del sillón;
  • la suspensión, que proporciona la agradable sensación de hundirse en el asiento;
  • el relleno, o acolchado, que distribuye uniformemente las masas;
  • el tapizado, que recubre el sofá para protegerlo y conferirle su aspecto estético.

El acolchado abarca tanto el asiento del sofá como los cojines del respaldo que sostienen la espalda. En ocasiones, el acolchado va acompañado de una funda, con el fin de garantizar aún más comodidad a los usuarios.

Densidad, capacidad de soporte: los parámetros de medición del relleno

Cuando se examinan con atención las fichas técnicas de los sofás y sillones, se pueden observar varias unidades de medida: kg/m³ y kPa (kilopascal). Si la primera indica la densidad, la segunda expresa la resistencia del material. Cuanto mayor es el valor en kilopascal, mayor es la dureza del material.

Para elegir un sofá resistente y cómodo, hay que buscar una densidad de relleno bastante elevada (de 30 a 40 kg/m³) y una presión de apoyo baja (entre 1,8 y 2 kPa).

¿Qué es la guata de relleno?

El relleno de guata, también conocido como «ouatine» o «molleton», es un material que se utiliza habitualmente en la fabricación de muebles y en la industria textil. Se trata de un tejido acolchado bastante suave y sedoso al tacto. Aporta sobre todo una mayor comodidad, ya sea como forro de prendas de vestir, relleno de sofás o relleno de cojines. Además, el relleno de algodón resulta especialmente eficaz en el ámbito del aislamiento. Se utiliza, sobre todo, para retener el calor corporal en las prendas de abrigo o para aislar una vivienda.

Un mercado de rellenos para sofás dominado por las espumas sintéticas

En la actualidad, es más fácil encontrar sofás rellenos de espuma sintética que de guata. Hasta ahora, la industria del mueble ha dado prioridad a la comodidad del usuario por encima de su salud o del bienestar del planeta.

Por lo general, para el relleno de espuma se recomienda la espuma de poliuretano, ya que este material derivado del petróleo ofrece una densidad ideal para los sofás. La versión de mayor calidad, que ofrece la máxima densidad, se denomina espuma de poliuretano de alta resiliencia. En cuanto a la espuma de poliéter, se utiliza principalmente para recubrir la estructura y redondear las esquinas del sofá. Sin embargo, en algunossofás de gama alta se encuentranrellenos de plumas o plumón. Este material de alta calidad ofrece un confort extremo para el asiento del sofá.

Los diferentes tipos de guata de relleno

Hay que saber diferenciar entre los distintos tipos de guata que se ofrecen para rellenar los asientos y los cojines de los sofás. De hecho, no todas las guatas son necesariamente naturales. Una característica importante para quienes eligen muebles ecológicos.

El relleno de fibras sintéticas de poliéster, económico, pero de menor calidad

El relleno de poliéster constituye la mayor parte de los sofás que se pueden encontrar en las tiendas de muebles. Esta fibra sintética, muy económica, está compuesta por elementos derivados de la industria petroquímica. En definitiva, se trata de fibras plásticas.

Durante su fabricación, las fibras de poliéster requieren un elevado consumo de energía y agua. Además, la producción de poliéster genera importantes emisiones tóxicas (bromuro de sodio, cobalto, dióxido de titanio, etc.). Sin embargo, el impacto negativo del tejido de poliéster no se limita a su proceso de fabricación.

Al lavar en la lavadora un relleno de poliéster, se libera una cantidad ingente de micropartículas de plástico en las aguas residuales. Estas son tan finas que las plantas depuradoras no logran retenerlas. Acaban, sin excepción, en los ríos, los cursos de agua y los océanos, contaminando toda el agua que necesitamos para vivir. Si llevamos esta lógica aún más lejos, estas micropartículas de poliéster acaban en nuestros estómagos, ya que nos alimentamos de pescado.

Desde hace poco, los fabricantes de productos de poliéster califican este material como «ecológico». De hecho, el poliéster procede cada vez más del reciclaje de plástico. Sin embargo, un tejido o un relleno de poliéster no se fabrica al 100 % a partir de productos reciclados. Por su parte, estos mismos fabricantes apenas abordan la contaminación derivada de las micropartículas.

El algodón orgánico, un material ecológico y natural

La alternativa a la guata industrial existe desde hace mucho tiempo. Se trata del tejido de felpa elaborado con algodón ecológico. Este se obtiene generalmente a partir de fibras de algodón demasiado finas y cortas, que no se utilizan en la industria textil.

Así pues, el enfoque respetuoso con el medio ambiente es doble: un material natural y ecológico que procede de «residuos» no utilizados. El relleno de algodón ecológico no se somete a ningún proceso de teñido ni a tratamientos químicos. Existen varias certificaciones que avalan la calidad del relleno de algodón ecológico. El relleno de algodón ecológico se utiliza para el relleno de sofás y colchones, pero también para rellenar peluches y otros juguetes de peluche. Además, se puede lavar a máquina a 60 °C.

Existen otros tipos de guata natural. Por ejemplo, la guata de lana ecológica, la guata de fibras de bambú, la de fibras de coco, etc. Sin embargo, estas son menos habituales en el mercado actualmente.

¿Por qué es mejor utilizar guata ecológica para rellenar la estructura y el asiento del sillón?

Como hemos visto, la guata de poliéster procede de la industria petroquímica, un sector que no se preocupa demasiado por el medio ambiente ni por nuestra salud. Lo mismo ocurre con el resto de espumas sintéticas que se utilizan para rellenar los sofás: espuma de poliuretano, Bultex y espuma de alta resiliencia.

Utilizar algodón ecológico es una medida concreta para poner fin a un modelo de consumo que ya no tiene razón de ser. Desde nuestra alimentación hasta nuestra forma de vestirnos, dormir o sentarnos, debemos conciliar nuestra comodidad con las realidades medioambientales y sanitarias. Hoy en día, un ciudadano comprometido con el medio ambiente puede encontrar fácilmente sofás totalmente ecológicos.

Es cierto que el relleno ecológico de algodón orgánico no basta por sí solo para rellenar un sofá, pero los fabricantes comprometidos con el medio ambiente lo combinan con otros materiales naturales. Así, complementa a la perfección al látex natural que se coloca en el asiento para evitar que el sofá se hunda. Otros productos, como las plumas recicladas, aportan un confort adicional al usuario.

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