Cómo elegir el tamaño adecuado de una mesa de centro
Elegir bien la mesa de centro significa encontrar el equilibrio perfecto entre el tamaño, los materiales (madera, cristal, metal, piedra, etc.) y el estilo de decoración. Las mesas de centro son elementos que deben combinar funcionalidad y estética. Comprar y elegir una mesa de centro es siempre un momento delicado y agradable a la vez. Cualquier consejo útil es bienvenido para que el resultado realce el diseño interior de la estancia y, por tanto, de toda la casa.
Veamos, en primer lugar, el espacio destinado a una mesa de centro para poder centrar mejor las ideas relacionadas con este mueble. A continuación, veremos cómo una mesa de centro puede realzar una estancia gracias a su funcionalidad y a su estilo. Por último, hablaremos de las dimensiones adecuadas (anchura, altura y longitud) que permiten que este mueble cumpla dichos objetivos.
La mesa de centro, un mueble destinado a un espacio concreto de la casa
La distribución de una casa depende de los gustos y del espacio disponible. Así, el mobiliario se distribuye en función de las estancias y de las necesidades de cada una de ellas. Se busca una coherencia en la decoración y que el estilo de los muebles armonice lo mejor posible, respetando al mismo tiempoel espacio disponible en las estancias. Sin embargo, hay que seguir un orden lógico:
- La cama y las mesitas de noche van en el dormitorio;
- la mesa de comedor y las sillas del comedor;
- el sofá y la mesita de centro del salón;
- etc.
Por lo tanto, existe un consenso en que la mesa de centro debe colocarse en el salón, o al menos cerca del sofá, por razones prácticas. De hecho, aunque podría servir como mesita de noche, esta práctica no es muy habitual, ya que ocupa demasiado espacio como para colocarla cerca de la cama. Por lo tanto, el salón es el lugar ideal para ella.
Cabe señalar, no obstante, que también se pueden colocar mesas bajas en un despacho o en una sala de televisión, dependiendo del tamaño de la estancia y de su distribución. También existen mesas bajas de exterior para decorar el salón exterior o la terraza.
La mesa de centro, un objeto práctico y decorativo
Habrá quien diga que una mesa de centro no es más que una superficie con cuatro patas, de forma rectangular, redonda o cuadrada, sobre la que se colocan los mandos a distancia y la guía de programación de la televisión. Alejémonos de esta imagen idealizada que, aunque a veces sea cierta, resulta incompleta, ya que, en ese caso, bastaría con un trozo de sofá.
Una mesa de centro, un mueble con múltiples funciones
Elegir una mesa de centro es elegir un mueble que servirá para:
- recibir a los invitados con un aperitivo en el salón;
- colocar el portátil cuando se trabaja o se navega por Internet desde el salón;
- descansar los pies cuando uno se acomoda para ver una buena película;
- guardar los objetos de uso habitual de la habitación (mandos a distancia, guía de televisión, juguetes pequeños de los niños, etc.) o los objetos decorativos.
Esto ya nos da algunas pistas sobre las dimensiones de la mesa de centro que debemos elegir.
El estilo decorativo de una mesa de centro
La mesa de centro, que suele colocarse entre el sofá y la televisión o en el salón, actúa como elemento de transición que garantiza una conexión estética entre el espacio funcional (comedor) y el espacio de descanso (salón con sofá y televisión).
Por lo tanto, debe integrarse en su entorno y no desentonar con el mobiliario que la rodea. Sus dimensiones podrán contribuir así a cumplir este requisito de integración y también formarán parte de su diseño. Por ejemplo, una mesa de centro no debe superar en longitud la de los sofás, ni ser más alta que su asiento.
Las dimensiones ideales de una mesa de centro
Una vez más, no hay una verdad absoluta. Sin embargo, hay ciertos criterios y consejos que te ayudarán a acertar a la hora de elegir las dimensiones de las mesas de centro. Y, por supuesto, hay que tener en cuenta los gustos y preferencias de cada uno para realzar la decoración de su hogar.
Unas reglas sencillas para evitar una mala elección
Como su nombre indica, una mesa de centro es baja: lo suficientemente baja como para no sobresalir por encima del asiento del sofá frente al cual suele colocarse. Su altura máxima suele ser de 45 cm. De este modo, el tablero queda a la altura del sofá y permite servir un aperitivo a los invitados con comodidad. Además, un tablero elevado resultaría estéticamente discordante y poco práctico. Puede ser más baja de 45 cm. Sin embargo, hay que tener cuidado de no elegir una mesa mucho más baja, ya que pasaría desapercibida, sobre todo si el sofá es voluminoso.
Para espacios amplios, la forma rectangular suele tener unas dimensiones de 100 x 60 cm, y las cuadradas, de 90 x 90 cm. En espacios muy amplios se pueden considerar otras dimensiones más grandes (120 x 90 cm para los modelos rectangulares y 120 x 120 cm para las mesas bajas cuadradas). Para un espacio más pequeño, un tablero de 100 x 40 cm u 80 x 80 cm puede satisfacer las necesidades. Es posible optar por un mueble más pequeño, pero esto limita el espacio disponible en el tablero.
El espacio entre el sofá y la mesa de centro debe ser adecuado y permitir el paso. Para ello, es mejor optar por un espacio mínimo de 40 cm. Sin embargo, el espacio tampoco debe superar los 55 cm, ya que, de lo contrario, resultaría difícil acceder a los objetos y alimentos colocados sobre la mesa de centro.
Consejos para elegir bien una mesa de centro
A continuación te ofrecemos algunos consejos e ideas que te ayudarán a elegir mejor tu mesa de centro en función de las opciones disponibles y de los hábitos de cada uno.
En el caso de un salón de tamaño modesto, pero con invitados habituales y numerosos, se puede optar por mesas encajables que se adaptarán al día a día, pero que también serviráncomo complemento puntual para las veladas en familia.
Para unas mismas dimensiones, el número de patas puede variar. No hay que olvidar que las patas pueden impedir que las piernas se estiren correctamente. Lo ideal es intentar que las patas de la mesa de centro queden desplazadas con respecto a los asientos del sofá.
Una mesa de centro cuadrada quedará mejor en una estancia cerrada, mientras que una rectangular puede ser más adecuada para una estancia abierta al resto de la casa (salón, sala de estar y comedor).
Estos consejos no son exhaustivos. Deben aplicarse según las preferencias de cada uno y cada una.
Los gustos y las preferencias personales
Evidentemente, elegir una mesa de centro debe ser un placer: el placer de decorar el espacio vital según los propios gustos y deseos. Con este fin, los fabricantes de mesas de centro han diseñado numerosos modelos que destacan tanto por su diseño como por los materiales utilizados (madera, cristal, metal, piedra, etc.) o los estilos que presentan (moderno, tradicional, industrial).
Se trata, por tanto, tanto de un objeto decorativo como de un mueble que se integra en la intimidad de un hogar y que será tanto una fuente de decoración como de utilidad práctica en la vida cotidiana.
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