El impacto medioambiental del ser humano y de su consumo en el planeta ya no necesita demostración y nos obliga a cambiar nuestros hábitos. Hoy en día, muchas empresas han decidido producir respetando el medio ambiente. Un reto que consiste en crear productos a partir de materiales más ecológicos, sostenibles y naturales, y que generen menos residuos. En Kipli, valoramos las marcas que comparten nuestro mismo compromiso, por lo que hemos decidido presentaros una cada mes. Hoy le dedicamos un espacio a Lamazuna.
Despídete de los residuos del baño
Lamazuna es una marca de cosméticos creada en 2010 con el objetivo de reducir al máximo los residuos del cuarto de baño, ofreciendo productos sostenibles que solo hay que comprar una vez o que se conservan durante varios años. La idea es quedarse solo con lo que es REALMENTE esencial.
Los productos de cuidado personal se presentan en formato sólido: champú, jabón, pasta de dientes, acondicionador, etc. En total, Lamazuna ofrece más de 20 productos cosméticos con ingredientes 100 % de origen natural, veganos y ecológicos. Es muy sencillo: prescindir de los productos de un solo uso permite reducir considerablemente los residuos y, por lo tanto, la huella medioambiental. Por ello, Lamazuna ofrece accesorios sostenibles como toallitas desmaquillantes lavables, el limpiador de oídos de bioplástico, la maquinilla de afeitar con cuchillas intercambiables, copas menstruales…
Kipli y Lamazuna: Ojalá dure
¿Una colaboración entre Kipli y Lamazuna? Parece algo obvio. ¡No lo hemos dudado ni un segundo! De hecho, compartimos muchos valores en común. Aunque operamos en dos ámbitos diferentes, ambos ofrecemos productos sólidos y duraderos, que permiten frenar la fiebre consumista que nos caracteriza como seres humanos.
Para reducir su impacto medioambiental, Lamazuna ofrece una amplia gama de productos fabricados con materiales naturales y procedentes de la agricultura ecológica. Del mismo modo, los productos Kipli se fabrican con materiales naturales, lo menos transformados posible: madera maciza, látex natural, algodón ecológico… Sin olvidar el final del ciclo de vida de los productos, que no es un aspecto baladí: al crear productos biodegradables, Lamazuna y Kipli se aseguran de que sus productos sean respetuosos con el medio ambiente hasta el final.
Una empresa comprometida también tiene un papel que desempeñar en la sociedad. Por eso, Kipli fabrica sus productos a nivel local en Francia, Italia y Alemania, con total transparencia y responsabilidad, fomentando así el empleo local. Por su parte, los cosméticos sólidos de Lamazuna se fabrican a mano en el sur de Francia.
Sobre la importancia de la solidaridad
En Kipli, para nosotros es fundamental dar a conocer la amplia gama de marcas ecológicas existentes, que constituyen alternativas a unos hábitos de consumo obsoletos por su elevado consumo energético. Al igual que Lamazuna, nuestro papel consiste en trabajar cada día para hacer de nuestro mundo un lugar mejor. ¡Creemos firmemente en la solidaridad para defender con orgullo los valores de la responsabilidad ecológica! #todosresponsables
Esperamos que este artículo os haya gustado.
Por supuesto,
El equipo de Kipli.
