He aquí un término que aparece con frecuencia cuando se habla de decoración de interiores: el estilo bohemio. Inspirado en los artistas viajeros y los gitanos, y con un toque exótico, el estilo bohemio es difícil de definir con precisión, ya que los distintos estilos se entremezclan para crear un universo rico y variado.
Una invitación al viaje con una mezcla de materiales y colores procedentes de diferentes culturas. Un espíritu nómada que deja cierta libertad a la hora de decorar. Existen diferentes variantes, como el estilo bohemio-chic, más sobrio, o el étnico, con una mezcla de motivos y colores que evoca el lado artístico y libre de quien está siempre en movimiento. ¿Qué mejor que un dormitorio bohemio para dar rienda suelta a la creatividad e inspirar los sueños? Todo ello siguiendo unos sencillos consejos que te servirán de guía.
1/ Un juego de colores y tonos
En una habitación de estilo bohemio, el color ocupa un lugar fundamental. Puedes optar por colores sobrios en las paredes y recurrir a los colores intensos de la decoración y el mobiliario que se integrarán en la estancia. O bien, puedes apostar por una habitación bohemia de estilo étnico con un papel pintado o una pintura mural de colores brillantes. En este caso, da prioridad a los tonos cálidos y soleados que recuerdan a la naturaleza y a la tierra (en torno al amarillo, el naranja o el rojo, o incluso al verde oscuro o al azul oscuro), que puedes combinar entre sí de forma armoniosa. Dependiendo de tus preferencias y de los accesorios que quieras colocar, puedes pintar solo una de las paredes o toda la habitación. También tienes la opción de pintar solo la mitad inferior de las paredes para dejar la parte superior en blanco y poder añadir decoraciones. Y si no te gustan los colores demasiado intensos, el estilo bohemio-chic te vendrá mejor, ya que es más sobrio, con tonos pastel o neutros.
2 / Combinar materiales y motivos de diferentes orígenes
La artesanía tiene un estilo auténtico que encaja a la perfección en un dormitorio de estilo bohemio. Todos los materiales naturales, trabajados con una maestría reconocida, aportarán ese toque rústico imprescindible. Puedes combinar tejidos de diferentes fibras u optar por muebles desparejados; es precisamente la mezcla de materiales, formas y colores lo que refuerza el efecto nómada.
El lino, el algodón y la seda para las sábanas, y la madera maciza, el mimbre o el ratán para los muebles. Todo lo que esté hecho a ganchillo, trenzado o con flecos también se utiliza mucho en el estilo bohemio. Porque, una vez más, esto remite al trabajo manual, aunque hoy en día muchos de estos productos se fabriquen de forma industrial. El ratán se puede trabajar con formas muy redondeadas para la decoración o el mobiliario.
Juega con las formas y los motivos gráficos o geométricos en tus mantas, mantones y otros accesorios para crear un estilo desenfadado y personalizado.
3/ Accesorios diversos y variados para la decoración
Es el momento de sacar a relucir tus objetos decorativos, ya sean comprados durante las vacaciones, por un capricho o heredados. Todo lo que evoque el exotismo, los viajes y la mezcla de culturas es muy bien recibido. Del mismo modo, puedes utilizar accesorios retro que hayas recuperado de la familia. Y aquí no hay que escatimar en decoración. Espejos, alfombras, cojines, tapices, cuadros, atrapasueños… todo está pensado para crear un ambiente acogedor con objetos que te transmitan buenas sensaciones. Recuerdos de viajes, regalos, incluso creaciones artesanales: lo auténtico tiene todo su lugar en tu habitación bohemia. Una especie de pequeño museo que reúne todo aquello que cuenta una historia o te ha aportado algo bueno. Puedes jugar con la iluminación mediante guirnaldas luminosas u otras lámparas de ambiente, ya sean de colores o no. Las velas decorativas y naturales permiten acentuar el ambiente acogedor de tu habitación.
4 / Un toque de verdor para disfrutar más de la naturaleza
Por último, siempre es muy agradable añadir un toque de verdor, sobre todo con plantas exóticas. Ya sea colgadas de la ventana, trepando por la pared o en el suelo en un rincón de la habitación, las plantas de interior aportan la tranquilidad de la naturaleza al hogar. Algunas pueden tener un follaje muy llamativo y colorido, mientras que otras aportan sobriedad a un ambiente ya de por sí lleno de colores.
La ventaja es que también puedes complementarla con una maceta que vaya a juego con el resto de la decoración. Ya sea con colores vivos o dorados, que combinan muy bien con los tonos soleados, o bien de tela con efecto de ganchillo o de punto.
Si tu habitación es muy luminosa, plantéate tener un cactus, que es fácil de cuidar; se sentirá a gusto en ese entorno y te transportará aún más a un mundo exótico.
→ Para más ideas sobre plantas de interior: https://magazine.kipli.com/7-plantes-incontournables-a-avoir-chez-soi/
Descubre nuestros modelos de sofás naturales:
Sofás de dos plazas - Sofás de tres plazas - Sofás de cuatro plazas - Sofás cama - Sofás modulares - Sofás verdes - Sofás grises - Sofás cama de tres plazas - Sofás cama de dos plazas
