La decoración del dormitorio suele empezar por la elección del colchón y del somier. Si bien esta elección es muy importante, la de la ropa de cama lo es igualmente, ya que influye en la comodidad a la hora de acostarse y en la calidad del sueño que se obtiene.
Antes de elegir una nueva juego de cama, es fundamental distinguir bien entre el material del tejido (algodón, seda, lino, lana, etc.), el proceso de tejido (gasa, percal, satén, etc.) o de punto (mousse, jersey). De entre todos los juegos de cama disponibles en el mercado, puedes optar por uno de franela: te ayudamos a elegir.
¿Qué es la franela?
En el sector textil, la franela se suele considerar un tejido, al igual que el algodón, la seda, el lino o el poliéster. Sin embargo, se trata de un método de tejido de fibras textiles, ya sean naturales o sintéticas. La franela puede fabricarse, entre otros, a partir de fibras de lana o de algodón.
En sus inicios, este tejido se fabricaba principalmente con lana. Con la evolución de la industria textil, se empezó a fabricar a partir de fibras de algodón. Hoy en día, el algodón es el material más utilizado para la confección de todo tipo de productos textiles, especialmente prendas de vestir y ropa de hogar.
La franela de lana o algodón, conocida comúnmente como tela «pilou», se distingue de otros tejidos por su aspecto mullido y voluminoso. Muy apreciada por su suavidad, la ropa de cama de franela proporciona una agradable sensación al contacto con la piel.
Debido a este contacto directo entre la ropa de cama y la piel cada noche, resulta imprescindible elegir sábanas, fundas de almohada y fundas nórdicas de calidad. Para ello, los tejidos ecológicos son la solución ideal: sin tratar y libres de sustancias potencialmente tóxicas, estos tejidos son la base de un entorno de descanso saludable y transpirable, por no hablar de sus ventajas ecológicas.
Procesos de fabricación propios de la franela
Al igual que cualquier tejido, la franela de algodón o de lana se obtiene mediante un proceso de tejido con hilos procedentes de fibras textiles. El tejido de la franela no es ni tupido ni suelto: el número de hilos utilizados puede variar de un tejido a otro. A título informativo, la ropa de cama de percal de algodón se confecciona a partir de un algodón tejido con 80 hilos/cm², mientras que este número de hilos/cm² puede alcanzar los 120 en el caso del satén de algodón.
No obstante, el número de hilos utilizados para el tejido no es, por sí solo, un indicador de la calidad del tejido: debe combinarse con otros indicadores, como el tipo de hilo utilizado, así como la naturaleza y la longitud de las fibras textiles empleadas.
Si bien la franela no destaca por su tejido ni por su composición, es precisamente el cepillado del tejido lo que le confiere un tacto de lo más suave. El cepillado del tejido es una de las operaciones de acabado del tejido, o «acabados mecánicos», cuyo objetivo es potenciar su suavidad, por una cara o por ambas.
Esta suavidad se debe al raspado del tejido con una herramienta específica para sacar a relucir las fibras más finas y cortas. Gracias a esta capa de hilos que quedan al descubierto tras el raspado, la franela es más suave y aislante: conserva mejor el calor que otros tejidos y proporciona una comodidad máxima.
Sin embargo, para reducir el riesgo de que se formen bolitas, el tejido debe ser cardado de forma adecuada y, una vez cardado, debe ser alisado. La formación de bolitas se refiere a los defectos visibles, es decir, bolitas de fibras sueltas entremezcladas en la superficie del tejido, que tienen un impacto más o menos importante en la estética de los productos textiles. Provocada por el desgaste (lavado, secado, fricción, etc.), la formación de bolitas en el tejido puede limitarse mediante el afeitado del tejido, otro acabado mecánico.
Por lo tanto, para elegir la mejor calidad posible para tu ropa de cama de franela, comprueba que el tejido:
- es suave al tacto;
- tiene un aspecto esponjoso y voluminoso;
- ha sido sometido a procesos de raspado y afeitado;
- está fabricado con materiales saludables y duraderos.
¿Cuáles son los métodos para cuidar la ropa de franela?
Las técnicas de cuidado de la funda nórdica, la sábana bajera, la sábana plana (si la hay) y las fundas de almohada de franela dependen, ante todo, de la composición del tejido. Estas condiciones de cuidado pueden influir en la elección de tu ropa de cama de franela.
La franela de lana es especialmente difícil de cuidar: en este caso, lo más prudente es llevar la ropa a la tintorería para no deteriorar su calidad.
En cuanto a la ropa de cama de franela de algodón, se puede lavar perfectamente en la lavadora con un ciclo suave y a una temperatura máxima de 30 °C. No debe mezclarse con otros tejidos ni estar demasiado apretada en la lavadora. Para evitar que encoja, la ropa de cama de franela debe secarse directamente al aire libre. Por último, es preferible planchar la ropa del revés para no dañar las fibras.
¿Qué estación del año es la más adecuada para la ropa de franela?
Para dormir bien, es fundamental que la cama sea cómoda: la ropa de cama debe adaptarse a la temperatura de tu habitación.
Si eliges una ropa de cama de franela de algodón, esta será más o menos adecuada para todas las estaciones, ya que el algodón es un material naturalmente transpirable. Sin embargo, el cardado del tejido aumenta su capacidad para retener el calor: por lo tanto, la franela es la mejor opción en invierno. Como nunca resulta fría al tacto, tu comodidad está garantizada nada más meterte en la cama.
Para las personas que tienden a sudar por la noche, independientemente de la temperatura que haya en la habitación, es mejor optar por la percal de algodón, un tejido mucho más versátil.
Talla, colores y estampados: ¿cómo elegir un conjunto?
En primer lugar, para elegir correctamente las medidas de tu funda nórdica, tu sábana bajera, tu posible sábana plana y tus fundas de almohada, debes tener en cuenta el tamaño de tu colchón y tus almohadas, pero también tus preferencias. Una vez que tengas claras las medidas de tu ropa de cama, solo tienes que guiarte por las tallas estándar a la hora de comprar tu nuevo juego de cama de franela.
En cuanto a la elección de los colores y los estampados de tu ropa de cama de franela, se trata, ante todo, de una cuestión de gustos. Aunque debes adaptar tu juego de cama a la decoración de tu dormitorio, puedes variar perfectamente los colores y los estampados entre las sábanas y cada funda de almohada.
Una cosa es segura: con la ropa de cama de franela, tus noches de invierno estarán llenas de suavidad y comodidad.
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