Nuestros consejos para elegir bien un sillón
Muchos hogares optan por completar su salón añadiendo un sillón. Apreciado por su minimalismo, este mueble aporta un toque especial a la estancia y ofrece un asiento adicional. Sin embargo, es importante elegir el sillón con cuidado. Este debe estar en perfecta armonía con el mobiliario del salón y la decoración de la estancia. Además, es importante tener en cuenta el uso que se le va a dar, la comodidad que ofrece y sus dimensiones antes de proceder a la compra.
¿Cómo elegir bien un sillón? A continuación te ofrecemos algunas pistas.

Comprueba las dimensiones del sillón y el espacio disponible en el salón
Es importante elegir un sillón cuyas dimensiones se adapten perfectamente al espacio del salón (o a la estancia en la que se vaya a colocar). De hecho, el tamaño del sillón debe estar en armonía con el volumen del salón y el resto de la decoración. Las dimensiones amplias favorecen un uso diario y prolongado. Un tamaño reducido se adapta más a un asiento temporal que se puede guardar cuando no se utilice.
Si la habitación es espaciosa, no está muy llena de muebles y tiene una decoración sobria, se puede comprar un sillón amplio y voluminoso. Por el contrario, si la habitación es pequeña y ya está bastante llena, es mejor optar por un sillón más pequeño y discreto. En este caso, elegir un sillón sin reposabrazos es una idea excelente. Este da la impresión de ocupar menos espacio y de no recargar el ambiente.
Definir las necesidades
Antes de elegir el sillón más adecuado para el salón, es importante definir bien tus necesidades. Si todo el mundo en la familia utiliza el sillón a diario y además tienen mascotas que sueltan pelo, es mejor optar por materiales fáciles de mantener. Por el contrario, si la familia es pequeña, no tiene mascotas y el sillón se va a colocar en un espacio tranquilo, se puede optar por materiales más lujosos. Dependiendo del uso que la familia le vaya a dar al mueble, es aconsejable elegir un sillón:
- decidido y firme para trabajar;
- con un respaldo alto para leer cómodamente;
- más reclinable, con un asiento amplio y mullido para crear un rincón de descanso;
- con reposabrazos, para colocarlas alrededor de la mesa de comedor.
Elegir el revestimiento adecuado
La textura y el material del sillón también son factores a tener en cuenta. Por un lado, debe integrarse fácilmente en la decoración del salón, pero, por otro, debe adaptarse a la vida familiar. Si en el hogar hay niños pequeños que puedan manchar el sillón, es mejor optar por un revestimiento fácil de limpiar, pero resistente, como el algodón o la microfibra.
En el caso contrario, se puede optar por tejidos más elegantes, como el cuero, el terciopelo o incluso el lino. En general, el algodón se adapta a todos los estilos de estancias y a todos los hogares. El terciopelo, la lana o el lino encajan mejor en un interior refinado.
Analizar el nivel de comodidad que ofrece
El sillón debe proporcionar a la persona que se sienta en él un nivel de comodidad suficiente. Por ello, es fundamental dedicar tiempo a probar el respaldo, la profundidad y la firmeza del asiento, la forma del sillón o incluso la anchura de los reposabrazos. El respaldo del sillón puede ser más o menos alto y más o menos mullido, según las preferencias de cada uno y las necesidades individuales de sujeción. En general, para el respaldo basta con una densidad de entre 20 y 25 kg/m³.
La profundidad del asiento, por su parte, depende de cómo se sienten los habitantes. Si este sillón sirve como asiento adicional, lo más adecuado será un mueble bastante ancho, profundo y cómodo . Si se trata de un sillón auxiliar, la profundidad del mueble puede ser menor. No obstante, en ambos casos, hay que tener cuidado de no comprar un sillón con un asiento demasiado duro, ya que se corre el riesgo de sentir cierta incomodidad.
Por último, no hay que pasar por alto el acolchado del asiento. Cuanto más grueso sea el acolchado, más mullido y cómodo será el sillón. En el caso de un sillón en el que los usuarios vayan a pasar muchas horas, este aspecto no debe descuidarse. La espuma de alta resiliencia, por ejemplo, se considera el material más cómodo debido a su elasticidad. Además, envejece muy bien. El Bultex, por su parte, es más ligero y resistente. En general, para conseguir un asiento cómodo, se recomienda optar por una densidad de espuma de entre 30 y 35 kg/m³.
Determinar el estilo, la forma y el color adecuados
Para elegir bien el sillón que completará el salón, también hay que tener en cuenta su forma, su estilo y su color.
La forma del sillón
Es importante elegir un diseño de sillón que se adapte al salón. Optar por un diseño minimalista es, por tanto, la opción perfecta si la estancia es pequeña. De lo contrario, puedes darte el capricho de elegir sillones más voluminosos, como:
- el sillón recto, sencillo y práctico, que queda bien en casi todos los salones;
- la mecedora, ideal para relajarse y que queda igual de bien tanto en un dormitorio como en un salón;
- la butaca suspendida, que permite liberar espacio en el suelo y resulta ideal para interiores con techos altos;
- el sillón reclinable, que ofrece una comodidad inigualable;
- el sillón convertible, que de vez en cuando se transforma en una cama supletoria.
Contar con reposabrazos es una ventaja nada desdeñable para apoyar los brazos cuando se utiliza la silla frente a un escritorio, por ejemplo. El reposacabezas también es perfecto para mantener correctamente la columna cervical de la persona que se sienta. Por último, el reposapiés, que a veces se incluye como complemento, aumenta notablemente la comodidad.
El estilo del sillón
En cuanto al estilo del sillón, es mejor optar por colores y diseños que encajen perfectamente con el resto de la decoración. Por lo tanto:
- El sillón de terciopelo combina a la perfección con los interiores de estilo barroco y romántico;
- El sillón escandinavo permite crear un ambiente nórdico bastante moderno;
- El sillón vintage aporta un toque retro a la habitación;
- El sillón de madera aporta un aire muy contemporáneo al salón;
- El sillón orejero protege de forma óptima la zona lumbar y cervical de quien se sienta en él;
- La mecedora crea un ambiente acogedor que no pasa desapercibido;
- El sillón con forma de concha envuelve a sus ocupantes con su suavidad en los momentos de descanso;
- etc.
El color del sillón
Para elegir el color adecuado para el sillón, es importante tener en cuenta la decoración y el ambiente de la estancia en la que se va a colocar. Lo fundamental es mantener una cierta armonía. Por lo tanto, hay que optar por tonos claros si la estancia ya está bastante recargada. En el caso contrario, los habitantes pueden dar rienda suelta a su imaginación con colores y motivos más originales. En general, la única regla que hay que respetar es que este nuevo elemento debe integrarse perfectamente en el ambiente general del salón.
Estilo, color, forma, dimensiones… Al fin y al cabo, elegir bien un sillón es sencillo. Además, se puede personalizar añadiéndole cojines o mantas, por ejemplo. También se puede añadir una mesita auxiliar para tener los libros a mano, o incluso para dejar los mandos a distancia y las bebidas calientes.
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