En la maternidad, las comadronas no dejan de repetirlo: los bebés no saben regular su temperatura corporal. Por lo general, aconsejan a los padres primerizos que compren una manta cómoda para mantenerlos bien calentitos. Estas mantitas son muy prácticas en casa, en el cochecito o en la silla de coche. En poco tiempo, este accesorio se convierte en el mejor amigo de la familia. El bebé reconoce su olor y se siente tranquilo al contacto con ella, lo que le ayuda a dormir mejor y más plácidamente.
Elegir bien la manta para el bebé plantea varias dudas. Dependiendo de la estación del año, debe ser más o menos abrigada, además de suave y agradable al tacto. ¿Qué tejido, qué estilo, qué tamaño y para qué ocasión? ¡Sigue esta guía para elegir la manta ideal para los más pequeños y los niños de corta edad!
Un tejido muy suave para su mantita de bebé
La piel de los bebés es muy delicada y requiere un cuidado especial. Por eso, la elección de los tejidos utilizados en la ropa y los accesorios para bebés, así como en su ropa de baño y de cama, es muy importante para su bienestar y su salud.
Tejidos naturales para la ropa de cama de los recién nacidos
Desde el nacimiento, los padres quieren lo mejor para su hijo. No es raro oír elogios sobre el algodón, el lino y las fibras vegetales en general. Estos tejidos, tan suaves, presentan numerosas ventajas. Son fáciles de cuidar, abrigan en invierno y, al mismo tiempo, son ligeros en verano, y ayudan a mantener una temperatura corporal agradable para el bebé.
Los tejidos de materiales naturales son biodegradables, lo que supone una ventaja innegable para el planeta. Es mejor dar prioridad a los artículos elaborados a partir de cultivos ecológicos, que contaminan poco y consumen poca agua.
Una manta de lana para abrigar a los bebés
Después del algodón y el lino, la lana es el material por excelencia para las mantas de los más pequeños. Retiene el aire en sus fibras, lo que le confiere una gran capacidad térmica, además de importantes propiedades termorreguladoras, ya sea lana virgen, merina o mohair. Hay que tener cuidado de no poner la manta de lana directamente en contacto con la piel del bebé. Aunque es de origen natural, puede provocar picores o irritaciones en los recién nacidos.
Suave y agradable al tacto, la lana de cachemira es mucho más suave que la lana de oveja. Se trata de un material lujoso y que ocupa poco espacio, cuyo precio es relativamente elevado. Este tipo de producto es un regalo ideal para un recién nacido, siempre y cuando la manta sea 100 % de cachemira y de buena calidad.
Los tejidos sintéticos: ¿hay que evitarlos en el caso de los lactantes?
Hoy en día, la mayoría de los tejidos están fabricados con materiales sintéticos que la industria ha desarrollado por su bajo precio y por la agradable sensación que proporcionan. Hay que tener en cuenta que el 70 % de estos tejidos, cuya fabricación es especialmente contaminante, proceden del petróleo. Además, el 60 % de los microplásticos presentes en los mares y océanos son residuos de ropa.
En la moda infantil, la situación es aún más preocupante debido a la toxicidad de estos materiales, sobre todo para los más pequeños, que suelen llevárselos a la boca con frecuencia. El poliéster, el nailon y el acrílico son, además, tejidos poco transpirables que retienen el sudor y los olores. No es lo ideal para una manta destinada a bebés, aunque algunas tengan mucho éxito. El tejido polar, derivado del poliéster, es el ejemplo perfecto. Aunque está muy de moda por sus propiedades aislantes, no deja pasar el agua y puede resultar irritante al entrar en contacto con la piel de los bebés.
El tamaño adecuado de la manta para los más pequeños
El tamaño de la manta para bebé es un criterio importante a la hora de elegirla, y depende de su edad y su estatura. No debe ser demasiado pequeña para que el niño esté bien arropado. Si es demasiado grande, corre el riesgo de arrastrarse por el suelo, ensuciarse y, por lo tanto, plantear problemas de seguridad. Por lo general, se recomiendan tres tamaños:
- la manta para recién nacidos, que hay que llevar a la maternidad y utilizar durante las primeras semanas de vida del bebé, mide entre 75 x 75 cm y 80 x 100 cm;
- El tamaño de las mantas para bebés para cuna oscila entre 80 x 120 y 90 x 140;
- A partir de los 18 meses, la manta debe adaptarse a la cama del pequeño; las medidas ideales son, por tanto, 100 x 150 cm para una cama de 60 x 120 cm, 70 x 140 cm u 80 x 160 cm. Las mantas de este tamaño pueden utilizarse hasta que el niño cumpla 4 o 5 años.
Los criterios estéticos de una manta para bebé
Es cierto que la función principal de la manta para bebé es abrigarlo, ¡pero nada impide que también combine con la decoración de su habitación! Una bonita manta con relieve en tonos claros encaja a la perfección en el mundo de los más pequeños. Tejidas a mano, con relieve o adornadas con pompones: ¡todos los estilos valen!
La elección de materiales naturales y ecológicos suele implicar colores pastel, blanco, crudo, gris topo o gris ratón. Y, como guinda del pastel, estos tonos suelen ser unisex. De hecho, se recomienda no optar por colores llamativos, como el rojo o el negro, para los bebés. En cuanto a los estampados, todo depende de los gustos de cada uno. Las mantas de algodón y de materiales sintéticos, como el poliéster o el forro polar, se adornan con estrellas, animales o motivos étnicos para integrarse mejor en la decoración. Es cierto que son una monada y que aportan un toque poético a la habitación del bebé.
Las condiciones de fabricación de las mantitas para bebés
Basta con echar un vistazo a la etiqueta para asegurarse de que las mantas y los plaids destinados a los más pequeños se han fabricado en condiciones adecuadas. Un producto fabricado en Francia o en Europa garantiza una mejor calidad en cuanto a los materiales, pero también unas prácticas laborales adecuadas en las fábricas. Recurrir a un artesano local garantiza un seguimiento más minucioso del origen del tejido y de la confección del producto.
Tanto en las tiendas como en Internet, las etiquetas ofrecen información precisa sobre los principios éticos de la marca:
- la certificación GOTS, o Global Organic Textile Standard, garantiza que el tejido utilizado para la manta de bebé está fabricado con materiales respetuosos con el medio ambiente, saludables y procedentes, en más de un 95 %, de la agricultura ecológica;
- La certificación Oeko-Tex garantiza la ausencia de sustancias tóxicas y metales pesados en los tejidos de fibras naturales o sintéticas;
- La etiqueta ecológica europea promueve productos que no suponen ningún riesgo para la salud de los bebés y que tienen un impacto mínimo en el planeta.
En definitiva, elegir una manta o un plaid para el bebé consiste principalmente en determinar el material más adecuado para los más pequeños y las dimensiones adecuadas en función de su edad. La salud y la seguridad del niño también exigen criterios de calidad precisos, así como el respeto por el medio ambiente.
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