El baño es un momento especial para los niños, ya que supone una oportunidad para crear una verdadera complicidad con sus padres. Además de ser necesario para su higiene personal, les permite familiarizarse con el agua y experimentar todo tipo de juegos mientras se asean. Pero al salir del baño, es importante secarlo rápidamente para que no coja frío. Para ello, hay que saber elegir bien la ropa de baño.
¿Qué tipo de toalla es la más adecuada para un niño? ¿Qué tejido es el más adecuado para su piel delicada? En resumen, ¿cómo elegir toallas de baño para un niño? A continuación te ofrecemos algunos consejos útiles para los padres que se preocupan por el bienestar de sus pequeños.
Elegir una toalla de baño adecuada para la edad del niño
Existen diferentes soluciones para secar y arropar rápidamente a un niño pequeño después del baño, para que no coja frío. Así pues, cada uno debe decidir cuál es la más adecuada para su pequeño, en función de su edad y su estatura. Cabe destacar que hay tres tipos de toallas de baño que parecen especialmente adecuadas para los más pequeños.
La capa de baño para bebés
La mejor toalla para secar a los bebés es, sin duda, lo que normalmente se conoce como «capa de baño». Pero, ¿en qué consiste exactamente? La capa de baño se parece a una toalla lo suficientemente grande como para envolver por completo a un bebé. Tiene una capucha en una de sus esquinas, lo que permite cubrir rápidamente la cabeza del niño.
De forma cuadrada o rectangular, este tipo de toalla para bebés está disponible en varios tamaños.
Las servilletas cuadradas tienen las siguientes dimensiones:
- 70 x 70 cm;
- 80 x 80 cm;
- 100 x 100 cm.
Las capas rectangulares están disponibles en dos tamaños:
- 70 x 60 cm;
- 75 x 120 cm.
Hay que tener en cuenta que las toallas de baño más pequeñas son suficientes para los recién nacidos. A partir de los 6 meses, el modelo de 75 x 120 cm es la mejor opción. Para los pequeños de entre 12 y 36 meses, la toalla de baño cuadrada de 100 x 100 cm permite envolverlos bien.
La toalla de baño para niños
A partir de los 3 años, se puede utilizar una toalla de baño convencional para secar al pequeño después del baño. Una toalla de ducha estándar (70 x 120 cm) será perfecta. No obstante, hay que asegurarse de elegir un modelo de bajo gramaje para que la toalla no pese demasiado sobre el cuerpo del niño.
Dependiendo de su edad, es mejor elegir motivos que le gusten, como los personajes de su serie de dibujos animados favorita o motivos divertidos. Es imposible resistirse a los innumerables diseños creados para hacer felices a los niños.
El albornoz para niños y bebés
Otra prenda práctica y cómoda para después del baño: el albornoz para niños o bebés. Es una solución ideal para secar la piel con suavidad, al tiempo que proporciona al niño una sensación inmediata de bienestar y calor. A diferencia de una capa de baño, el albornoz tiene mangas, lo que puede suponer una dificultad con los más pequeños. Nunca es fácil meterles los bracitos en las mangas de la ropa. Por eso, es mejor reservar el uso del albornoz para niños a partir de los 3 años.
Pero, ¿cómo resistirse a las ganas de ver a tu peque con su albornoz? ¡No hay duda de que, bien arropado con su albornoz, está para comérselo!
Elegir un tejido que respete la delicada piel de los más pequeños
El baño debe ser un momento de placer para el niño. Por eso hay que asegurarse de elegir toallas suaves y delicadas para su piel. A la hora de elegir, conviene tener en cuenta dos criterios principales: la capacidad de absorción de las toallas y su suavidad.
El algodón resulta ser el material más adecuado, sobre todo el algodón de rizo. De hecho, este tejido de punto cumple a la perfección con el criteriode absorción. Compuesto por bucles de hilo, este tejido de fibra natural posee una gran capacidad de absorción. Así, secar a tu bebé te resultará más fácil. Confeccionada en tejido de rizo doble, la toalla de baño para niños resultará mucho más eficaz en este aspecto.
Además, para cuidar aún más la piel de los niños, es mejor optar por un algodón de rizo ecológico. Para asegurarse de que se elige bien, hay que comprobar que la toalla de baño lleve la etiqueta OEKO-TEX en su etiqueta. De este modo, se tiene la garantía de que la toalla de baño no contiene ningún producto nocivo para la salud de los más pequeños. Esta elección también contribuye a la protección del medio ambiente.
En cuanto al gramaje, hay que tener cuidado de no comprar una toalla de baño demasiado gruesa para el bebé o el niño. Los pequeños pliegues de su piel no se secarán fácilmente si se utiliza un tejido grueso. Para un secado perfecto, es mejor elegir una toalla que pueda llegar fácilmente a los pequeños recovecos de su piel. Para combinar comodidad y suavidad, un gramaje de entre 350 y 450 g/m² será ideal.
Lava bien la toalla de tu hijo para garantizarle una higiene perfecta
Se suele pensar que, como estamos limpios al salir de la ducha o del baño, las toallas no se ensucian al secarnos el cuerpo. ¡Pues no es así!
Aunque se haya limpiado, la piel del cuerpo conserva numerosos microbios en su superficie. Por eso, cuando te secas después de la ducha, estos se depositan en la toalla. La humedad que retiene el tejido contribuye posteriormente a su proliferación entre las fibras de la toalla. A partir de ahí, una simple lesión cutánea, por leve que sea, les permitirá penetrar en el organismo y provocar una infección. Por lo tanto, es fundamental lavar la ropa de baño con mucha frecuencia.
Lo mismo ocurre, evidentemente, con las toallas de los bebés y los niños. Por eso, hay que acordarse de lavar y cambiar sus toallas de baño dos o tres veces por semana. Así se garantiza que se minimicen los riesgos para su salud y se les proporcione una higiene perfecta.
Gracias a estos consejos, ahora todo el mundo puede elegir con total tranquilidad las toallas de baño que mejor se adapten a su hijo.
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