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Cómo quitar el polvo del colchón - Kipli

Cómo quitar el polvo del colchón

Después de comprar un colchón nuevo, muchas personas lo dejan tal cual durante años. Sin embargo, no basta con lavar las sábanas con regularidad y ventilar la habitación para garantizar una higiene y un bienestar óptimos.

El mantenimiento regular del colchón es imprescindible para eliminar las manchas y los malos olores, pero también para prevenir la proliferación de ácaros provocada por la acumulación de polvo. Este no solo se encuentra en las superficies visibles de tus muebles: puede esconderse en los lugares más insospechados y recónditos.

Te proponemos descubrir algunos trucos y consejos eficaces para quitar bien el polvo de la ropa de cama antes de limpiarla o desinfectarla.

¿Por qué es importante quitar el polvo de un colchón?

Limitar la acumulación de polvo en tu habitación y en tu colchón es una de las condiciones fundamentales para disfrutar de un sueño de calidad y gozar de buena salud.

El polvo es una sustancia cuya composición es un misterio para todos. De hecho, el polvo puede estar compuesto por múltiples partículas de fibras textiles, polen, pelos, papel, suciedad, fragmentos de insectos, cabello o incluso células muertas de la piel humana.

La acumulación de polvo, junto con la humedad y el calor, favorece la proliferación de los ácaros. Los ácaros son insectos microscópicos (invisibles a simple vista) que pertenecen a la familia de los arácnidos. Se encuentran sobre todo en lugares que constituyen posibles focos de polvo, tales como:

  • los textiles (cortinas, moquetas, alfombras, etc.);
  • la cama (colchón, somier, sábanas, almohadas, mantas, etc.);
  • los peluches;
  • las cestas para mascotas;
  • los muebles tapizados;
  • etc.

Afortunadamente, los ácaros del hogar no son realmente peligrosos para la salud. Sin embargo, la proliferación de ácaros puede provocar reacciones alérgicas en algunas personas. Una alergia a los ácaros puede manifestarse, entre otras cosas, mediante:

  • estornudos;
  • dolor en los senos paranasales;
  • secreción o obstrucción de las fosas nasales;
  • irritaciones cutáneas;
  • irritaciones oculares;
  • problemas respiratorios (sibilancias, tos, dificultad para respirar, asma, etc.).

Un colchón puede albergar hasta 2 millones de ácaros: teniendo en cuenta las numerosas horas que pasamos tumbados en la cama, es imprescindible eliminar cualquier rastro de polvo que haya en el colchón.

¿Cómo quitar bien el polvo de la ropa de cama?

Hay muchos consejos y trucos para quitar bien el polvo del colchón: tú decides cuál se adapta mejor a tu estilo de vida.

Quitar el polvo del colchón con regularidad

Para protegerse contra el problema de la proliferación de ácaros, que se ve favorecida por la acumulación de polvo, nada es más eficaz que la aspiradora, siempre y cuando se utilice con regularidad.

Antes de pasar la aspiradora, comprueba que el cepillo esté bien limpio y que el depósito esté vacío (si tienes una aspiradora con bolsa). Si la aspiradora no está totalmente lista para su uso, se corre el riesgo de ensuciar aún más el colchón. Para aspirar la superficie del colchón, utiliza un accesorio ancho. Para todos los rincones de difícil acceso (costuras, bordes, etc.), es mejor utilizar un accesorio fino, de modo que no quede ni un rastro de polvo.

En cuanto a la frecuencia con la que hay que aspirar el polvo, depende de la cantidad de polvo que haya en tu casa. En general, para un mantenimiento regular de tu colchón, se recomienda pasar la aspiradora al menos dos veces al trimestre y cada vez que le des la vuelta al colchón.

Quitar el polvo de todos los muebles de su habitación

El polvo y los ácaros no solo se acumulan en el colchón. Por eso, es imprescindible mantener limpia toda la habitación: debes eliminar cualquier rastro de polvo para evitar una reacción alérgica.

Para limpiar bien el polvo de toda tu habitación y evitar la proliferación de bacterias:

  • Limpia las superficies de tus muebles a diario, utilizando únicamente un paño ligeramente humedecido con agua o un paño de microfibra (un paño seco solo servirá para desplazar el polvo);
  • Utiliza únicamente la aspiradora (al igual que con un paño seco, una escoba solo servirá para desplazar el polvo);
  • Lava la ropa de cama con regularidad: las células muertas que se acumulan en las sábanas bajeras y las fundas de almohada atraen a los ácaros, ya que estos se alimentan principalmente de células muertas.

¿Cómo evitar que se acumule el polvo en casa?

Además del mantenimiento regular de tu colchón, la limpieza de toda tu vivienda ayuda a evitar la acumulación de polvo y suciedad.

Entre los numerosos trucos útiles para limpiar el polvo de tu casa de forma eficaz, puedes optar por utilizar un spray antipolvo, preferiblemente casero para evitar sustancias tóxicas. Por ejemplo, un producto antipolvo puede estar compuesto por agua, unas cucharadas soperas de vinagre blanco, unas cucharadas soperas de aceite de oliva y unas gotas de aceite esencial.

Otra solución eficaz para combatir el polvo es utilizar un protector de colchón antiácaros. En Kipli, el protector de colchón de algodón orgánico es suave y transpirable: al regular la temperatura durante la noche, ayuda a repeler los ácaros.

Por desgracia, incluso una casa muy bien cuidada puede albergar ácaros. Basta con que las habitaciones estén demasiado calientes durante el invierno para que los ácaros proliferen en tu casa. En un dormitorio, una temperatura de 16 grados es ideal para disfrutar de un aire sano y fresco que garantice un sueño de calidad. Asimismo, la ropa de cama debe airearse regularmente y lavarse al menos una o dos veces cada dos semanas.

También hay otros trucos que pueden resultarte útiles para limpiar bien el polvo de tu casa; en concreto, puedes:

  • comprueba que la secadora esté limpia y saca la ropa de cama inmediatamente después de que termine el ciclo de la lavadora;
  • limitar la presencia de textiles que favorezcan la acumulación de polvo (alfombras, cortinas, etc.);
  • cepillar regularmente a tus mascotas para evitar que el pelo se esparza por tu casa;
  • evitar que tus mascotas se suban a la cama;
  • utilizar un purificador de aire.

¿Qué hay que hacer después de quitar el polvo del colchón?

Por supuesto, para cuidar bien tu colchón, no basta con quitarle el polvo: la limpieza y la desinfección son pasos imprescindibles para una higiene óptima.

Una vez que hayas eliminado todo el polvo que se había acumulado en tu colchón, debes limpiarlo y eliminar las posibles manchas (sangre, orina, sudor, comida, bebidas, etc.) y, a continuación, eliminar los posibles malos olores.

Aunque para eliminar cada mancha se necesitan uno o varios productos específicos, hay algunos productos que se utilizan habitualmente, como:

  • el amoníaco;
  • el bicarbonato sódico;
  • los cristales de sosa;
  • agua (tibia o caliente);
  • el agua oxigenada;
  • el vinagre blanco;
  • el lavavajillas;
  • el alcohol de uso doméstico.

Los procedimientos de limpieza son similares, independientemente de los productos que se utilicen. En primer lugar, empapa una esponja con la mezcla de productos preparada y, a continuación, frota la superficie del colchón. Después, aclara la superficie del colchón con un paño o una toallita, que deberá estar empapada o simplemente humedecida, según sea necesario.

Como habrás comprendido, quitar el polvo del colchón y de toda la vivienda es un primer paso hacia un entorno saludable y en el que se pueda respirar bien, lo que te permite cuidar tu salud y la calidad de tu sueño.

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